Project-Id-Version: PROJECT VERSION POT-Creation-Date: 2016-03-20 22:10-0500 PO-Revision-Date: 2016-03-21 12:16+0900 Last-Translator: NAME Language-Team: LANGUAGE MIME-Version: 1.0 Content-Type: text/plain; charset=utf-8 Content-Transfer-Encoding: 8bit Plural-Forms: nplurals=2; plural=(n!=1); Language: es X-Generator: Poedit 1.8.7

 

zoom_border

 

zoom_border

 

 

 
Menú
Buscar
Submenú
 

Organización

Mediante la Resolución 4594 de 2018, modificada por la Resolución 07007 de 2018, el Ministerio de Educación estableció el cronograma para la aplicación del Día E.

Desde el año... Ver más

El inicio del año escolar está marcado por las listas de materiales educativos que necesitan los estudiantes para sus clases. Es también, época de alarma para la economía familiar.

... Ver más

El inicio del año escolar está marcado por las listas de materiales educativos que necesitan los estudiantes para sus clases. Es también, época de alarma para la economía familiar.

Uno de... Ver más

Docentes y directivos

Prevención y acción en desastres

prevention-of-disasters

Preservar la vida de los niños y los jóvenes y mitigar los riesgos de ser afectados en caso de accidentes y catástrofes es un asunto de fundamental importancia con el que debe comprometerse la comunidad educativa. Son múltiples las amenazas que pueden presentarse. Las hay naturales, como los sismos, las erupciones volcánicas, los derrumbes, los vendavales y las inundaciones. En este sentido, Colombia, por su situación y sus características geográficas, es un país que se encuentra sensiblemente expuesto a ellas. Pero hay amenazas de otro tipo, como las que pueden ser provocadas por el hombre, que se conocen como antrópicas, entre las que se encuentran los incendios y las explosiones.

Los niños, los jóvenes, los maestros y los demás integrantes de la comunidad educativa pueden verse afectados por ellas. De ahí que las instituciones educativas, siguiendo las recomendaciones del artículo 5, numeral 10 de la Ley General de Educación No. 115 de 1994, están encargadas de desarrollar un proyecto de prevención y atención de desastres, orientado a aminorar los riesgos, prevenir y atender adecuadamente los desastres naturales y las emergencias cuando estos se presentan. Por otra parte, muchas veces los establecimientos educativos se convierten en lugares de refugio de la población ante estas situaciones.

Para elaborar sus planes, es necesario que los colegios conozcan que, en nuestro país, la gestión de riesgos se estructura a partir de cuatro escenarios territoriales (áreas rurales y naturales, zonas de ladera, zonas aluviales y ciudad consolidada) y cuatro escenarios sectoriales (sector de la construcción, redes, industria y aglomeraciones de público), con el fin de articular sus programas con los de otros actores de la sociedad. Las amenazas pueden afectar las personas, las construcciones, las líneas vitales del acueducto, las redes de gas y las líneas telefónicas, de ahí la importancia de actuar coordinadamente en beneficio de la comunidad en general.

En Pereira, ciudad localizada sobre una zona de alto riesgo, por su alta sismicidad y la frecuente ocurrencia de vendavales, deslizamientos, flujos de lodo y avalanchas, los colegios han implementado exitosos planes de contingencia que han servido de modelo para otras regiones del país.

En el colegio Pureza de María de esta ciudad, por ejemplo, se adelanta un trabajo conjunto entre directivas, docentes, padres de familia y estudiantes en la elaboración de estrategias efectivas para reducir peligros en las aulas. Gracias a la labor de su comité de emergencias se ha organizado un completo programa de información y capacitación que ha tenido resultados muy efectivos en la medida en que ha sido capaz de estructurar actividades que piensan en el antes, el durante y el después de una emergencia o una catástrofe y que se apoyan en la realización de constantes simulacros. Las niñas del colegio, están preparadas, entonces, para enfrentar terremotos, inundaciones y deslizamientos de tierra con gran efectividad.

El paso a paso del Plan Escolar de Emergencia y Contingencia

Conocido como PEC, el Plan Escolar de Emergencia y Contingencia, identifica, previene y mitiga los riesgos en la comunidad educativa, fomentando una cultura que genera comportamientos adecuados en el caso de presentarse cualquier situación de riesgo.

Los pasos más frecuentes que se siguen en un colegio para estructurar el plan escolar de emergencia y contingencia son los siguientes:

Paso 1: El colegio conforma, entre profesores, alumnos y directivas, un grupo de trabajo o comité, responsable de organizar, planear y poner en funcionamiento el plan de emergencias.

Paso 2: El comité se encarga de estructurar un plan de prevención que identifica las amenazas para el colegio y sus ocupantes. En el plan quedan consignadas las principales amenazas internas y externas de la institución. Para ello resulta necesario:

  • Realizar un directorio de los organismos a quien contactar en caso de emergencia, tales como bomberos, policía, Cruz Roja, Defensa Civil, servicio médico y de ambulancias, empresas de acueducto, energía y gas, comité local de emergencias.
  • Verificar en el mapa de riesgo sísmico de la Red Sismológica Nacional, de Ingeominas, si el establecimiento educativo está ubicado en una zona de riesgo sísmico alto (rojo), medio (amarillo) o bajo (verde).
  • Consultar si en los Planes de Ordenamiento Territorial o en los Esquemas de Ordenamiento Territorial, la zona está definida como zona de inundaciones o deslizamientos.
  • Consultar cuáles son los albergues cercanos, distintos a establecimientos educativos, para los afectados por los desastres y zonas seguras, que puedan ser usadas para prestar el servicio educativo, si el establecimiento se ve afectado por un desastre o calamidad. Recuerde que para asegurar el derecho a la educación pueden ser temporalmente carpas o aulas prefabricadas, en sitios seguros.
  • Establecer si los edificios del colegio son sismoresistentes.
  • Identificar los puntos para cortar suministros de agua, gas y electricidad.
  • Levantar un inventario de recursos institucionales, identificando sus virtudes y deficiencias. Si existen muebles como bibliotecas, que pueden caer sobre los estudiantes, asegurarlos a la pared.
  • Diseñar un plan de evacuación. Para ello establecer un punto de encuentro, libre de instalaciones eléctricas, e identificar la forma más rápida y segura de llegar allí. Identificar también las zonas más seguras, lejos de ventanas, fachadas o escaleras o en esquinas cerca de dos columnas.
  • Proyectar las necesidades de medicamentos, agua, comida enlatada, pilas, linternas, radios, pitos para la comunidad y diseñar los kits, de acuerdo con el riesgo sísmico del lugar en que esté ubicado el establecimiento educativo y el tamaño y características de su comunidad.
  • Adelantar capacitaciones en posibles emergencias y/o desastres, con la ayuda de organizaciones como los Bomberos, la Cruz Roja y la Defensa Civil, entre otras.
  • Diseñar estrategias para hacer seguimiento a que toda la comunidad educativa porte copia de su documento de identidad y afiliación a la seguridad social.

Paso 3: Promover el funcionamiento y entrenamiento de grupos operativos para atender emergencias. Estas brigadas de emergencias, como se les denomina, obtienen una dotación adecuada, se las capacita y cuentan con los equipos necesarios para atender los eventos que puedan presentarse.

Paso 4: Verificar la calidad de los recursos técnicos disponibles. En ese sentido, se requiere contar con extintores ubicados estratégicamente en todo el colegio, así como en los vehículos que prestan el servicio de transporte, y con un equipo adecuado de atención de emergencias del que hacen parte camillas y botiquines de primeros auxilios, principalmente. De igual forma, los kits, incluyendo los directorios de emergencia, en su adecuado uso.

Paso 5: Establecer un plan de comunicaciones, ya que en la prevención de catástrofes contar con él resulta determinante. Este plan debe incluir cómo asegurar la disponibilidad de los números de los teléfonos celulares de docentes y personal administrativo y de las autoridades municipales, así como habilitar un megáfono, campana o timbre especialmente adecuado para emitir las señales correspondientes.

Paso 6: Preparar a las brigadas de emergencia para administrar los contenidos y la ubicación de señales pedagógicas, y para que sus integrantes sean multiplicadores en charlas y talleres de prevención y atención de emergencias.

Deben estar habilitados para capacitar en cómo buscar zonas seguras, cómo asegurarse, en cómo cerrar servicios, en cuáles son los puntos de encuentro, en cómo usar todos los recursos técnicos disponibles y en cómo actuar.

El Comité, por su parte, prepara y realiza simulacros, y evalúa los resultados de estas prácticas.

Conocer e incorporar estas medidas en la vida escolar, prevenir y saber cómo actuar, resulta indispensable para salvaguardar las vidas de los estudiantes, el futuro de Colombia. En esta cartilla, creada para Bogotá, encuentra orientaciones valiosas. Por otra parte, es importante saber que en Colombia existe un Fondo Nacional de Calamidades1, cuyo objeto es atender desastres y calamidades2

Reglamentado por el artículo 70 del Directiva 12 de 2009, los artículos 2, 3, 4, 9 y 10 del Decreto 4702 de 2010, los artículos 1 y 3 del Decreto 4830 de 2010, y por el Decreto ley 4147 de 2011

Los artículos 55 y 57 de la Ley 1523 de 2012definen desastre y calamidad. Ante el primero debe actuar la Nación, ante el segundo las entidades territoriales.

Después de la crisis, es importante seguir recomendaciones como evitar pisar o mover escombros, prender fuego o mover lesionados, entre otros. Evite usar servicios públicos como hospitales o transporte si no es indispensable.

Conozca más con Colombia Aprende

Otros enlaces de interés

Este Sitio

Bienvenido a este sitio web, creado para la comunidad educativa de colegios y jardines privados de Colombia, abierto igualmente a la de otros países, del sector oficial y de la...

Ver más