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David se comunica con sus compañeros de la revista y les pide a todos que le caigan inmediatamente: tienen 12 horas para el cierre y la cosa está "peluda". Todos van llegando, y la última es Érika. Tan pronto la ven los manifestantes se ponen de pie. Entre ellos sale una mujer bajita y flaquita, disfrazada de hombre (con sombrero y bigote postizo) y le echa un discurso, siempre apuntando su dedo acusatorio hacia Érika, en donde recalca que los artículos bajo la sección HABLAME DE HORROR son desalmados y abusadores con el género masculino, que cada letra es más discriminatoria que la anterior y que además ella (Erika) no representa a las estudiantes mujeres que no sólo habitan pacíficamente con los hombres sino que los quieren y los desean como compañeros, amigos y más. Además, afirma que ella no pertenece a la universidad.
La mujer termina pasándoles un volante a todos en donde se le exige públicamente a Érika que ceda el puesto en la revista para dárselo a una universitaria de verdad, pero antes, deberá publicar como despedida una disculpa por su trato hacia los hombres. Anabel corre hacia la oficina de seguridad del Campus y consigue que le asignen varios guardias para diluir la manifestación, pero cuando llega con ellos David la detiene y pide una reunión; no pueden echarse encima a todos sus lectores y seguidores asumiendo una actitud autoritaria. Todos y cada uno de los que están allí tienen el derecho a manifestarse y Sin Ruta debe aprovechar esta oportunidad para demostrar su liderazgo en la opinión de la U, con objetividad y pasión hacia libertad de expresión.
Por su parte, un combo de mujeres de la Universidad arma su propia manifestación apoyando a Érika. El motín se enfrenta con el de los hombres y llevan su "pelea" afuera, dejando libre la puerta de la oficina de la revista. Mientras reanudan su trabajo en el número que están a punto de colgar, Érika advierte a sus compañeros muy orgullosa que ella no tiene nada de qué retractarse, que allá los acomplejados que se sientan mal por las verdades que ella ha dicho en sus artículos y que si la van a echar de la revista que lo hagan.
Anabel lee los artículos de Érika y reconoce que hay un patrón que revela un resentimiento hacia los hombres, los imprime y se los pasa a su amiga dándole un simple consejo: revíselos, es mejor que los lea y trate a toda costa de ser objetiva. En la U, los bandos de hombres contra mujeres, mujeres contra hombres, hombres contra hombres y mujeres contra mujeres han extrapolado la tensión de los géneros al problema de la revista. Cada escena de pelea entre los "bandos" empezamos a verla resuelta con coquetería adolescente entre los chicos. Entre la algarabía, los muchachos de la revista logran colgar a tiempo su siguiente versión de Sin Ruta.
Érika, al leer la "obra completa" de sus Háblame de Horror, reconoce que sí, que definitivamente está atacando a los hombres y finaliza su artículo de "Estadísticas del Desamor" diciendo que la estadística más cruel de todas, es que de sus 14 artículos el 100% tratan algún tema contra el género masculino. Entonces, promete firmemente expandir sus horizontes como periodista y concentrarse en algún otro tema que no venga desde su experiencia personal con los hombres.
Vemos al Profe Caballero, siempre en planos cerrados, trabajando en lo que parece un estudio preparando un envío para los muchachos. Paralelamente, David llega apurado a su clase de artes plásticas y empieza a dibujar un retrato del Profe.Veremos un paralelo entre su concentración en el dibujo y lo que iremos descubriendo del Profe. La profesora lo ve distraído y le pide que explique sobre qué va a hacer su trabajo final. David queda "corchado".
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