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Gabriela le propone su papá que asista a la escuela de padres, que es una actividad de su colegio. Antonio no quiere ir porque piensa que las clases son para los niños y él ya está muy viejo para ponerse en esas. Pero el amor por Gabriela lo hace ir al salón. Una vez está en clase, se da cuenta que estaba muy equivocado y no se trata de clases de matemáticas y geografía como él se había imaginado. Es más una guía para los padres para que puedan ayudar a sus hijos en el estudio.
¡Los padres también pueden educarse! Nunca terminaremos de aprender porque nunca se deja de producir conocimiento, razón por la cual la educación debe ser algo a lo largo de la vida.
La educación y la escolaridad no tienen momento preciso en la vida, sino etapas ideales, pero su aprovechamiento no está vedado a ninguna condición social. Además la educación es el acompañamiento al individuo para que pueda explorar y dar salida a todas sus potencialidades y capacidades.
Hagamos el ejercicio de reflexionar acerca de los temas que podrían hacer parte de la escuela de padres del curso nuestro y cómo podríamos proponer una pedagogía que les parezca atractiva para su edad y manera de pensar.
Reconocimiento y respeto por la voz de los niños/as en la construcción de la familia.
Planteamiento de un problema.
Familia, Educación, Educación familiar, Escuela de padres.
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