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Pepina tiene desesperados a Gabriela y Lito hablando y hablando a toda hora, al punto de que la niña llega a desear que la gallina pare de hablar y sólo cacaree. Contra todos los pronósticos, el deseo de Gabriela se cumple y Pepina entra en depresión al descubrir lo que había pedido su mejor amiga.
Gabriela y Lito, entre tanto, se proponen hablar entre ellos, pues por andar jugando nunca se detienen a comentarse nada. Sin embargo, pronto se dan cuenta de que ellos dos, sin Pepina, no tienen mucho qué hablar, pues ella es siempre la que pone los temas en el trío de amigos. Gabriela debe pensar una manera de reivindicarse con su ofendida mascota.
¡Qué gallina tan habladorcita!
MAESTROS: Expresarse, en todas las formas, es una característica de los seres vivos: plantas, animales y seres humanos. La expresión es la forma de manifestar la vida, de buscar el contacto con los otros seres. En los seres humanos el habla es una forma de verbalizar todo lo que ocurre en nuestra mente: alegría, miedos, rabias, temores, anhelos, creencias, etc. Negarle a otro ser vivo el derecho a la expresión es como quitarle la vida, negarle el derecho a existir.
ESTUDIANTES: Hagamos el ejercicio de investigar cómo fue el proceso histórico en Colombia para la introducción de los derechos universales del hombre. Por qué la mayor dificultad fue precisamente conseguir que la Corona Española y sus representantes en la Nueva Granada reconocieran el derecho a la expresión. Con esa información reflexionemos, en grupo, cómo esa vieja costumbre, se siguió practicando entre los círculos familiares, los de la iglesia y los de la escuela en Colombia, luego de la independencia y hasta hace poco.
Reconocimiento del otro como interlocutor válido.
Planteamiento de un problema.
Oralidad; Habla; Libertad de expresión; Comunicación; Interlocución; Interlocutor válido; respeto; respeto por el otro |