Personajes


Los personajes ancla de la serie son:

Anabel – David - Erika -Carlos Iván. La caracterización de estos personajes obedece, en primer término, al tratamiento e identidad de "Joven"; es decir, a una identidad generacional íntegra y compleja. Integra, por cuanto lo que se pretende es llegar a todos los elementos que componen esa identidad generacional; identidad en la que los jóvenes se sientan representados. Compleja, por cuanto lo que se pretende es llegar a la pluridiversidad étnica y cultural. Llegar al universo de nuestra realidad social, política y cultural, sin que se llegue a forzosos parámetros de caracterización de los personajes.

Como la estructura dramatúrgica de la serie exige el tratamiento de núcleos temáticos, que permitirá el desarrollo episódico de algunas relaciones históricas y/o de personajes, aparecerán personajes invitados; personajes episódicos. Muchos de ellos surgirán de las comunidades y/o de las culturas y serán actores naturales; lo que permitirá desarrollar la propuesta de integralidad y complejidad generacional y/o cultural.

1. ANABEL

Tiene 19 años y es la hija única de un matrimonio, conservador, y típicamente de la 1/2 clase bogotana. Su padre es "subcontratista" de una empresa de mercadeo (lleva 10 años prestando sus servicios por honorarios). Su madre es un ama de casa, 100% dedicada (su vida son ellos) y estricta que confía plenamente en las buenas costumbres como el pilar fundamental de la educación de los hijos. Ambos padres tienen como meta graduar a la niña de una carrera tradicional, que le permita tener el mayor y más seguro de los futuros.

Anabel es una niña muy carismática, expresiva, a veces imprudente, olvidadiza y muy talentosa. Es moderna en su apariencia (se viste de una forma en la que no pasa desapercibida, y copiando a las estrellas de rock del género que más le gusta), no se apega al pasado, tiene muy buen sentido del humor. Es tal vez la más inocente del grupo.

Anabel es una niña que quiere ser "músico" por que ¡tiene! que serlo. Es supremamente sensible, las melodías y las letras le salen por los poros, y por más que luche para complacer a sus padres no lo puede evitar, tiene que desahogarse.

2. ERIKA

Erika y su mamá eran el "lindo secreto" de un acomodado ejecutivo de la media alta clase caleña. Un día, cuando ella apenas tenía 13 años, su papito le informó a su madre que las cosas habían llegado a su fin, que el no podía seguir llevando esa doble vida y que su "familia oficial" lo necesitaba. Entonces mamá e hija empezaron un tortuoso periplo –vender el apartamento, salirse del colegio privado y otras cosas más.- que finalmente las trajo a Bogotá a vivir al barrio Bosa. La madre trabajando como una "esclava" logró sacarlas adelante hasta que Erika se graduó de bachiller e ingresó a un Instituto Técnico de Secretariado Bilingüe. Al poco tiempo, (y desafortunadamente pues era muy juiciosa), "metió las patas" y su rumbo cambió nuevamente. Erika hoy tiene una niña de 5 años y continúa viviendo con su mamá.

Desde que estaba en su colegio en Bosa, a Erika le han gustado los micrófonos, las cámaras, las páginas de periódico. Por lo menos desde los quince años está metida en ese cuento y es una completa autodidacta. Y no sólo en eso, Erika también es una chica recorrida en la movida de las ONG´s, los grupos comunitarios, las fundaciones. Viviendo en ese medio terminó por convertirse en una chica políticamente consciente y activa.

Erika al igual que su madre, a sus 21 años, es una mujer hermosa y apetecida. Pero si la señora está todo el tiempo empezando relaciones que no fructifican, Erika en cambio hace tiempo no se involucra con hombres, no le interesa, le ha ido lo suficientemente mal como para estar decepcionada de ellos.

3. DAVID

David tiene 22 años. Nació en "cuna de oro". Su padre es un gran empresario con acciones en negocios como compañías aseguradoras, gaseosas y medios de comunicación. Se la pasa al celular. David estudió en el "mejor colegio privado" de Bogotá. Cuando terminó el bachillerato se fue a vivir un año a Londres. Luego regresó, con la cabeza envenenada, inició estudios de economía en la Universidad de los Andes pero finalmente decidió dedicarse a las Artes Plásticas en la ‘Distrital’. Una decisión descabellada para sus padres, pero que en un acto de "ecuanimidad" deciden dejarle a su libre albedrío.

David se siente "la oveja negra de la casa" y le encanta ese sentimiento. Tiene un hermano mayor neurofisiólogo posgraduado y trabajando en el extranjero. Una hermana iniciando sus estudios de ingeniería industrial en los Andes. Es un joven desaliñado, exitoso con las mujeres, que dedica su tiempo al arte (con un gusto muy urbano y de crítica sociopolítica, combina el graffiti con técnicas clásicas, la fotografía y la animación).

David desde joven cazó una pelea con los valores burgueses donde nació, donde para él, sólo se piensa en dinero y el ser humano no importa, lo substancial son los ceros de la cuenta bancaria. Pero la inconformidad de David no cogió cauce por el lado de la política o los grupos de izquierda. No lucha por los desamparados o tal o cual minoría, lo suyo es desde el arte crear conciencia, desestabilizar, llamar la atención sobre el sistema alienante, inhumano e injusto en el que vivimos.

4. CARLOS IVÁN

Tiene 22 años, es un joven de una familia proveniente de Acacias (Meta), es obeso, maniático del orden, la competitividad y la limpieza. Tiene un carácter obstinado. Actualmente, Carlos Iván sólo vive con su hermanita. Carlos Iván y su hermana son huérfanos, el padre se acogió a un plan de protección de testigos (lo cogieron los gringos de mula y "sapió" para salvarse), desde entonces no lo volvieron a ver. Su madre no soportó la desaparición de su marido y se "echó" a la muerte, no volvió a probar bocado, un severo caso de anorexia que se la llevó en tres años.

Carlos Iván y su hermana tuvieron que crecer en casa de una tía donde les hacían sentir como arrimados. Entonces Iván se dio a estudiar a brazo partido para ayudar a su hermana. Logró separarse de su familia corrupta y desentendida, se cambiaron el nombre y se mudaron a la capital. Comparten una pieza en una pensión en Bogotá. Carlos Iván es quien responde por ella. Le preocupa ver que su hermana es una adolescente extraña que permanece como abstraída de la realidad, viste de negro, sufre de pesadillas constantemente no tiene muchos amigos.

Carlos Iván Es una persona acomplejada por su apariencia física y cargado por la responsabilidad con su familia. Es una persona inteligente, talentosa y con mucho ánimo de superarse incluso si eso significa agraviar a otros.