Anabel llega a la casa de Carlos Iván. Éste está completamente cambiado, acelerado y a la vez disperso. Mientras él se mete al baño a cambiarse, Anabel "chismosea" por ahí, encuentra una ilustración de ella (parece hecha por él mismo) y se siente muy halagada. Sigue buscando y encuentra muchos paquetes de comida "chatarra", cajas de máquinas de ejercicio sin destapar y ropa con etiquetas, sin estrenar. Anabel le pide que la acompañe a la revista que los muchachos lo han echado de menos.
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Carlos Iván se mete al bolsillo dos frascos de pastillas para adelgazar. De pronto, llega el DAS buscándolo por el citófono. Carlos Iván sabe perfectamente de qué se trata y aunque no le confiesa nada a su amiga, le pide a Anabel que lo cubra, que luego le explicará todo y se escapa por el techo. Anabel no entiende nada y corre a la "U" a contárselo todo a sus amigos. Cuando llega, David tiene la cara larga pues el Decano de la facultad de Ingeniería de Sistemas les ha dado la siguiente noticia: su alumno más brillante ha sido expulsado de la Universidad y, aunque no está autorizado para dar más detalles, les presenta a unos funcionarios del DAS que vienen con una órden de cateo. Los oficiales inspeccionan la oficina entera, y desconectan las CPUs y se las llevan como evidencia.
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David y Anabel, desesperados esperan en el ensayadero, Érika no contesta el celular. Mientras tanto, en la pizería de la esquina de la U, Carlos Iván está comiéndose su cuarta pizza extragrande. Se para, mareado, se mete al baño y se toma el frasco completo de Fattaché. Luego los muchachos reciben una llamada de la hermanita de Carlos Iván, quien llora desesperada porque su hermano está en el hospital y no se sabe si lo podrán salvar. Los amigos corren a la clínica y descubren que los mismos dos agentes del DAS que inspeccionaron la oficina vigilan la puerta. Carlos Iván ha cometido el delito de intrusión en la web, es un hacker que venía siendo buscado y deberá entendérselas con las autoridades nacionales e también internacionales, pues ha estado sacando plata de una cuenta confiscada a un reconocido narco. Mientras Carlos Iván está inconciente recibe una visita de Carmen, que le deja un ajedrez miniatura y una nota de despedida.
Érika revisa las listas de las becas otorgadas para el siguiente semestre en la oficina de la Facultad de Comunicación y descubre que ha sido declarada desierta. Entra a hablar con la secretaria quien ya la conoce y la trata con mucho cariño y le cuenta a manera de chisme que van a seleccionar 4 puestos por mérito de artículos publicados. Érika se emociona y cuando llega a la revista encuentra todo desordenado y no hay rastro de sus compañeros. Cuando comienza a tratar de arreglar el desorden, encuentra una agenda del profesor Caballero donde dice: desechos tóxicos, 33 casos ceguera repentina, Barrio Las Flores. Recibe una llamada de David. Carlso Iván está grave y está en el hospital. Ella sale corriendo para allá.