|
 | La Gran Maestra 2006 visitó las instalaciones del Portal Colombia Aprende.
|
Con lágrimas en los ojos y un centenar de gracias a sus alumnos, a su familia y a los organizadores del Premio, la maestra de básica secundaria y media recibió el Premio que otorga la Fundación Compartir cada año a los maestros del país que inscriben sus propuestas pedagógicas innovadoras en todas las áreas.
María del Rosario Cubides, docente del área de Química y Biología en el Colegio Técnico Aurelio Martínez Mutis de Puente Nacional (Santander) motivó al jurado con su propuesta pedagógica "Los laboratorios productivos, una estrategia para la investigación", desarrollada en los grados noveno, décimo y undécimo.
La propuesta, que retoma los saberes ancestrales sobre plantas medicinales, combinados con los saberes científicos, es para Maria del Rosario "una excusa para que los alumnos se fascinen por la química".
De esta forma, la maestra enseña la materia a través de la práctica al incentivar en sus alumnos la realización de champús contra los piojos, talcos para combatir hongos, remedios a base de eucalipto, vaselina y alcanfor, insecticidas naturales y yogurt casero.
Los productos que resultan del laboratorio son probados con los niños de primaria, arrojando evidentes resultados positivos. Asimismo, "después de los experimentos, los alumnos manejan con propiedad las reacciones químicas, al tiempo que interpretan las fórmulas", dice la maestra.
Con este proyecto pedagógico, María del Rosario apuntó varios frentes: no solo logró hacer de la química una materia amable para los alumnos, sino que además logró incentivar en ellos el espíritu empresarial, al darles las herramientas para que la producción y comercialización de sus productos.
María del Rosario es una mujer sencilla y de corazón noble. De no haber ganado el Premio Compartir al Maestro le hubiera gustado que los proyectos que abarcan grandes comunidades y que tienen un enfoque social fueran los ganadores.
"Me gustaron varias propuestas, pero sobre todo, la de trabajo con niños discapacitados. Pienso que no es lo mismo enseñarle a un niño con plenas capacidades, que a un niño que no las tiene. Es un trabajo de admirar", dice María del Rosario.
Su carisma lo recuerdan sus exalumnos, quienes después de muchos años de egresados, todavía la llaman para consultarla y felicitarla por su labor.
Ahora, la Gran Maestra 2006 dice que además de ganar un premio por su labor, ganó confianza en sí misma y en su proyecto, y lo único que perdió, fue el miedo a hablar en público, pues confirmó lo que dijo el día de la premiación en el Teatro Colsubsidio en Bogotá: "Maestros, ustedes valen".
Para conocer a fondo la propuesta pedagógica, haga clic aquí
|