Pese a este promedio, en zonas como Chocó, Sucre y Cesar el índice es superior al 16 por ciento, más de lo que tenía el país hace 20 años.
El índice de hace dos décadas llegaba al 13,5 por ciento. La falta de recursos económicos, de cupos escolares y de interés de las familias en enviar a los niños al colegio, así como la lejanía de las escuelas y los primeros brotes de violencia hicieron que los menores no pisaran ni por equivocación un aula. |