Trabajando desde lo rural por lo urbano
Un maestro, antes de eso orgullosamente campesino,ha dedicado su labor docente para fortalecer el campo y luchar con argumentos por el sector rural.

Hablar de este maestro, es entrar en los campos colombianos sin pisar sus terrenos, ya que lo siente de corazón y ha trabajado la mayor parte de su vida por fortalecerlo desde la academia.


Dejemos que en la siguiente entrevista sea el mismo quien nos cuente su vida y su labor.

Portal Colombia Aprende:

¿Qué significa el campo para usted y por qué ha dedicado su labor docente al trabajo rural?

Ángel Ramírez:

Lo significa todo, primero por mi origen, el espíritu rural siempre ha estado en mi ser. Nací en una finca del corregimiento de Bádega, municipio de Silos, Norte de Santander. Allí aprendí a leer y escribir, a participar en las actividades de campo, a sentir y apreciar la vida en este escenario y a valorar la cultura de sus pobladores y pobladoras.

Nunca entendí y acepté el menosprecio o mofa de citadinos por la persona que habita lo rural. Generalmente siempre vi en los campesinos y las campesinas más lealtad, honestidad, sinceridad e inteligencia de vida, que las personas que asumían esta lamentablemente actitud.

Segundo, por mi vida profesional, siempre he estado ligado a propuestas orientadas a la educación de la niñez y juventud rural. Como normalista viví en la Escuela Unitaria, primer modelo educativo rural. Luego como profesional me interesé desde mi desempeño como docente y directivo de la Universidad de Pamplona, por visualizar propuestas educativas que proyectaran el desarrollo de mi escenario de origen: el sector rural.

Tercero, quizás síntesis de los dos aspectos anteriores, por mi ideal político. El desarrollo de aportar en algo al desarrollo de mi país, me llevó al trabajo por el mejoramiento de las condiciones de vida de quienes habitan el sector rural. Y, desde luego, el lugar para hacerlo non podía ser otro que el ámbito de mi desempeño profesional: la educación.

Soy de los que piensan que buena parte de los problemas que vivimos hoy obedecen al mal trato que algunos gobernantes le han dado al sector rural. Mi familia emigró del campo a la ciudad cuando el Estado le abrió las puertas al trigo importado y los productores de este cereal, en mi región de origen, entraron en banca rota.
Por eso considero, para evitar la migración no deseada del campo a la ciudad, se debe fortalecer la educación rural con cobertura ya alta calidad para que las nuevas generaciones exploren y proyecten desde la institución educativa y desde sus veredas y localidades, alternativas productivas inteligentes o proyectos de vida sostenibles.

En una de las estrategias importantes para frenar la migración hacia los centros urbanos, generalmente a engrosar las filas de pobreza y, muchas veces, de violencia.

Y cuarto, por un desafío de equidad. En Colombia y específicamente en las universidades, hay muchos intelectuales que se dedican a pensar el desarrollo del país desde lo urbano, desde lo moderno, pero muy pocos se dedican a explorar este desarrollo a partir del campo, y menos aún de propuestas educativas rurales.


Considero que esta es una vía importante, y por tanto se debe invitar a la academia a fortalecer la investigación en torno a la proyección de nuestro país desde la durabilidad. También es una oportunidad de proyectas un mejor país para todos y todas.

P C A:

Sus experiencias en el sector rural deben ser fascinantes, cuéntenos que algunas.

A R:

En la Normal de Pamplona, cuando estudiaba para ser maestro, en mis prácticas docentes con Escuela Unitaria, empecé a valorar la importancia de orientar los aprendizajes a partir de la misma cultura de los niños y niñas del campo, lamentablemente este modelo no siguió aplicando.

Posteriormente desde la Universidad de Pamplona, como docente participé en la discusión sobre las guías de Escuela Nueva, en la configuración de la estrategia educativa que terminó reconociéndose como el Proyecto pedagógico Productivo, PPP, en el diseño del currículo y los modelos de Postprimaria Rural, en la formulación del Proyecto de Educación Rural 2000 – 2007 para el crédito del país ante el Banco Mundial.

De igual manera fui integrante del equipo del Ministerio de Educación Nacional y recientemente coordiné y orienté el diseño del Modelo de Educación Media Rural, el cual ya se viene implementando en gran parte de los departamentos del país.
Como investigador educativo, todo este trabajo me llevó a asumir el desafío de concebir y configurar un enfoque pedagógico que hiciera posible orientar la educación en lo rural con calidad y pertinencia, el cual hice público en el 2004 en un libro de mi autoría "Pedagogía para Aprendizajes Productivos", el cual tiene una segunda edición ampliada del 2007.

Con este enfoque se pretende que los y las estudiantes, en el marco de la formación de todas sus dimensiones humanas, logren configurar formas de pensar concretas para intervenir inteligente y proactivamente su realidad, a partir de estructurar un pensamiento crítico, planificador y productivo.

Bajo este enfoque, precisamente se orientó el diseño del Modelo de Educación Media Rural para el Ministerio de Educación Nacional.

P C A:

Usted nos habla del Modelo de Educación Media Rural, MEMA, cuéntenos en qué consiste.

A R:

Se trata de darle identidad a la educación media en el rural, generando sentidos pertinentes de formación y aprendizaje. A la vez otras formas de trabajo escolar que logren responder a los desafíos de formación que generan las dinámicas de la realidad de vida de las nuevas generaciones del sector rural. Por eso el MEMA se define como:

Bajo este modelo, el año escolar se trabaja en cuatro momentos en la lógica de un gran proyecto y, a la vez, cada momento se trabaja mediante en lo que el se ha denominado "Ciclos de Aprendizaje".


Con base en estos ciclos los y las estudiantes configuran las formas de pensar concretas frente a situaciones de su realidad. Su desarrollo exige un manejo particular de los tiempos y espacios de aprendizaje, lo mismo que los planes de estudio.

El currículo realmente se vuelve flexible, en tanto que en y para el desarrollo de cada Ciclo de Aprendizaje se debe generar un plan de estudio particular llamado ´emergente´, surgido desde los propios intereses y expectativas de los y las estudiantes en los procesos de análisis de su realidad y generación de propuestas de intervención sobre la misma.

Pareciera que en el modelo se invirtiera la tradición del diálogo pedagógico, por cuanto el o la docente no es quien pregunta, esta acción debe asumirla el o la estudiante. El preguntar es manifestación del aprendizaje y el punto de partida del diálogo pedagógico. Al docente le corresponde la acción de provocar la pregunta, para lo cual el modelo orienta las estrategias adecuadas. De esta manera se resuelve el problema del sentido y del interés por el estudio, lo mismo se genera un escenario complejo de la articulación de saberes en pro de una razón, motivo a causa de vida de los y las estudiantes.

En últimas, desde el enfoque de Aprendizajes Productivos, se trata de formar personas capaces de proyectar proactiva y productivamente su vida y de formar los actores que requieren los ámbitos territoriales para forjar su propio desarrollo.

P C A:

¿Qué poblaciones se ven beneficiadas gracias al MEMA?

A R:

En principio fue concebido y diseñado para poblaciones rurales, reconocidas como campesinas. No obstante se proyectó para que pudiera ser adoptado por cualquier grupo étnico, reconociendo en su diferencia, por cuanto más que un modelo instrumental la idea fue configurar un modelo mental que permitiera desarrollar un sistema de trabajo escolar consecuente con las diferencias culturales que existen en un ámbito rural.

Por eso ha sido adoptado tanto por poblaciones campesinas andinas como por poblaciones indígenas y afrocolombianas, con resultados bastantes favorables. Vale la pena resaltar también que algunas instituciones urbano – marginales lo han asumido con grandes logros. Cada grupo estudia y comprende su realidad y se proyecta desde ella a partir de la lógica de trabajo pedagógico que orienta el modelo.

P C A:

El modelo lleva tres años de implementación, ¿a qué atribuye los logros alcanzados, lo cuales fueron expuestos en el primer encuentro nacional de esta experiencia educativa?

A R:

Primero, a la pertinencia de la propuesta. El modelo fue concebido desde lo rural y para proyectar a las nuevas generaciones desde el campo. Parte de desafíos reconocidos en estudios sobre la realidad rural colombiana en todas sus órdenes: económico, social, político, cultural, tecnológico y educativo.

Segundo, es una propuesta situada en la dinámica del tiempo y del espacio de los y las estudiantes. El pensamiento en los y las jóvenes se cultiva, se teje y se proyecta desde la vida misma, haciendo visible su realidad al detalle y volviéndola problema de conocimiento, para orientar la configuración de proyectos de vida a partir del diálogo crítico entre saberes universales y locales.


Tercero, hace que los y las jóvenes se encuentren en 10° y 11° con otros sentidos y formas de aprender que los re-enamora con el estudio y la institución educativa. Podría decirse que la escuela se les vuelve un escenario interesante de vida.

Igualmente encuentran que la educación media les da la oportunidad de terminar su bachillerato con orientaciones concretas respecto a alternativas de vida, ya sea continuar la educación superior o para vincularse al mundo productivo.

Cuarto, los padres y las madres de familia se sienten incluidos. Ven que los aprendizajes de sus hijos o hijas tienen que ver con su vida productiva y de familia. Lo mismo que sus saberes son reconocidos por la escuela en los procesos de formación. Se vuelven actores importantes.

Quinto, indudablemente, el apoyo del Ministerio de Educación que ha financiado el costo de formulación, pilotaje y expansión del modelo.

Sexto, a los docentes y directivos docentes que han apropiado el modelo mediante la capacitación recibida, han creído en el él y lo han implementado con convicción y dedicación.

Séptimo, a las Secretarías de Educación departamentales y municipales que han asumido el deber de apoyar los procesos de implementación del modelo y de brindar el acompañamiento y las asesorías del caso, para los trámites de legalización de estudios.

Octavo, al equipo de capacitadores y asesores de la Universidad de Pamplona que han logrado convencer y apropiar a directivos y docentes al modelo para su respectiva implementación.

Y lógicamente, a la relación altamente positiva de los principales actores del Modelo: los y las estudiantes de las instituciones educativas en donde se ha implementado, quienes han encontrado en este sistema de trabajo escolar, muy buenas razones para seguir estudiando con entusiasmo y gran responsabilidad.

P C A:

¿Qué papel jugó el equipo del Educación rural del Ministerio de Educación?

A R:

Fue un papel muy importante, no sólo en la parte administrativa de la contratación, sino con analistas críticos de la propuesta. En el proceso de configuración definitiva del Modelo, sus integrantes dejaron conocer sus puntos de vista para ajustar o enriquecer la propuesta presentada por la Universidad.

Lógicamente que la experiencia desarrollada den la ejecución de Proyecto de Educación Rural, PER, les daba valiosos argumentos para hacer más viable el Modelo.

En su implementación y expansión, a través de las interventorías, las orientaciones del equipo igualmente han sido altamente valiosas para seguir mejorando el proceso de apropiación institucional.


Inicialmente la discusión del Modelo se inició con las profesionales Clara Helena Agudelo y Mary Luz Isaza y luego, su implementación fue orientada por los profesionales Jesús Naspirán y Joselín Pinto.

Aquí debo resaltar que el Ministerio de Educación Nacional y la Universidad de Pamplona, históricamente han tenido vínculos importantes para adelantar acciones compartidas en torno a la educación rural. En los años 80 en Escuela Nueva, en los años 90 en Postprimaria y en los 2000 en educación media.

P C A:

¿Qué desafíos se fortalecerán?

A R:

Mejorar módulos. Asumir las críticas que recibieron en el pilotaje y nuestra propia crítica, para mejorar varios aspectos de tal forma que puedan apoyar con más eficiencia los procesos escolares. Ya contamos con una propuesta de mejoramiento de los mismos, que con seguridad fortalecerá la calidad del Modelo Educativo, la cual se ha configurado bajo una investigación en el mismo proceso de implementación.

P C A:

¿Qué sigue?

A R:

Por una parte, seguir trabajando por la expansión del Modelo de la Educación Media Rural y fortaleciendo la calidad de su implementación y, por otra, continuar un trabajo de investigación que he iniciado con el equipo de la Universidad, sobre una propuesta de educación superior pertinente con lo rural.

Así como cuestionamos en el paso que la educación que se ofrecía en lo rural era urbano, lo mismo pensamos de la educación superior.

Agradecemos al "profe" Ángel por compartir con todos sus conocimientos y enseñarnos que la clave es trabajar desde lo rural por lo urbano.

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