Docentes y Directivos de BásicaEstudiantes básicaFamilia y ComunidadInvestigadoresEstudiantes SuperiorDocentes y Directivos de Superior
Usted está en:
Colombiaaprende > Titular Estudiantes de básica
¿Por qué escribo?
Elaine, una barranquillera ganadora en el Concurso Nacional de Cuento 2008, cuenta su experiencia.

Elaine Mendoza, una joven que saca el alma de su cuerpo en cada palabra que escribe, expresa lo que siginifican para ella las letras que argumentan una vida de amor al mundo, a los detalles sencillos que se convierten en grandes escritos como 'El perro', el cuento que plasmó en un papel y la hizo ganadora en el Concurso Nacional de Cuento 2008.


Disfruten leyéndola...

¿Que por qué escribo?...

Hay muchas respuestas para esa pregunta. La primera que se me viene a la mente es: escribo porque me gusta. Me gustan las letras, las palabras, el conocimiento, los relatos. Para comenzar, soy una apasionada de la lectura. La primera que recuerdo fue el Apocalipsis de la Biblia. Tenía seis años y pasé los siguientes dos meses buscando en el cielo una señal de la mujer o del dragón.

A pesar de haber vivido una infancia bastante normal y feliz, en la adolescencia los libros se fueron convirtiendo en mis más constantes compañeros. Lo cierto es que me era difícil adaptarme al cambio de colegio y me sentía poco escuchada. Entonces, para liberar todas aquellas palabras que yo creía nadie quería oír, comencé a escribir.

Así que la segunda respuesta es: escribo porque tengo cosas que decir. Hay tantas historias en esta cabeza mía que de repente siento ganas de contar una, una que yo creo inventada, que me parece no haber visto, leído ni escuchado antes, que en el fondo no es más que una mezcla de todo lo que sí he visto, leído y escuchado. Pero cuando intentas contar tu fantasía a las personas que te rodean puede que te tomen por mentirosa o por loca. En mi caso, un poco de ambas.

Ya en sexto grado había comprendido que hay una manera socialmente aceptada de compartir aquello que te imaginas y ese algo son los libros. Porque, si te pones a pensar, ¿qué otra cosa hacen los escritores?

Más adelante, cuando la edad y las hormonas se confabularon para hacerme sentir cosas extrañas, incomprendidas, novedades del cuerpo y del alma que no me atrevía a compartir con mi madre o con mis amigos o amigas, encontré en la escritura una manera de liberar la fuerza de mi naturaleza. Y esa costumbre de reventar el mundo a punta de tinta ha continuado hasta hoy, cuando estoy adulta y disfruto lo que me rodea, constituyéndose en la tercera respuesta: escribo como un acto de liberación.


Éste es, a mi parecer, el más poderoso de todos los motivos, aunque puedo contar cientos de ellos. Escribo para que se haga realidad aquello que quiero que suceda, para cambiar el mundo, para manifestar mi opinión, para mostrar otro lado de la realidad, para jugar, para vivir, para gritar. Es también la razón por la que escribí 'El Perro'.

'El Perro' es, en resumen, el resultado de un gran dolor. Porque yo tuve un perro, Romeo. Era pequeño, sin raza definida, de color negro y canas.

Hermoso, juguetón, con un ladrido fuerte que te hacía pensar en un San Bernardo, hasta que lo veías y sonreías. Solía despertarme en las mañanas y sentarse a mis pies cuando me vía llorar. Le temía a los sonidos fuertes. Era todavía un cachorro cuando murió. Lo atropelló un carro de un fulano que se fue sin dejar rastro. Ese día, con nuestra mascota agonizando, mi hermano llegó a la clínica veterinaria del barrio pidiendo ayuda.

El doctor no lo atendió porque, según su empleada, estaba demasiado cansado para despertarse. Perdimos veinte minutos buscando otro lugar y Romeo falleció en el camino. Lloré una semana por el único perro que había tenido en mi vida. Lloré porque los veterinarios no hacen juramento hipocrático y lo suyo es, en algunos casos, sólo un negocio. Y le escribí un poema. Pero no parecía suficiente.

Por eso, años después, sentada en un bus, presté atención a una escena que nadie más observaba. Había un perro callejero muy viejo, muy maltratado, saludando con entusiasmo a unos estudiantes que lo miraban con asco. Ese canino tan diferente al mío, por alguna razón me tocó.

Hay otro motivo que no me ha impulsado únicamente a escribir sino también, de vez en cuando, a publicar: escribo para los demás. En el concurso de RCN participé por insistencia de un amigo, escribí el cuento que me había estado dando vueltas, la noche previa al último día válido para inscribirse. Estaba cansada; sin embargo, seguí escribiendo por aquellas personas que creen en mí, me escuchan, me leen, me aceptan, con quienes comparto el tiempo y soy feliz.

Escribo para mi madre, mi padre, mi hermano, David, Jorge, Carlos Arturo, Luis Eduardo, Yuris, César, Joseph, Virginia, Ruby… y escribo para ti, que me lees en este momento.

Elaine Mendoza, Concurso Nacional de Cuento 2008, El perro, estudiantes de básica
¿Cómo Navegar?Condiciones de usoMapa del SitioQuiénes SomosContáctenos
Punto de Encuentro
Proyectos Colaborativos
Redes de Aprendizaje
Foro
Chat
Centro de Recursos
Mediateca
Objetos de aprendizaje
Proyectos colaborativos
Sitios Educativos
Edusitios
Buscando Carrera
Buscando Colegio
Concurso de cuento
Educación artística
Historia Hoy
Inglés para todos
Mil Maneras de Leer
Mundos de Aprendizaje
Mutis 200 años
Pruebas ICFES
Reto Matemático
Sexualidad y ciudadania
TV Educativa
Herramientas
Correo Electrónico
Disco Duro
Traductor
Calculadora
Club de Tareas
Material de Referencia
Bibliotecas Digitales
Enciclopedias Digitales
Diccionarios