El Ministerio de Educación Nacional ha establecido una serie de pruebas que evalúan las competencias desarrolladas por los estudiantes y cuyo resultado se traduce en indicadores para el mejoramiento de las instituciones educativas y en derroteros que aporten a la orientación vocacional de los jóvenes.
El primer nivel de ese proceso lo constituyen las Pruebas Saber, practicadas a los alumnos de educación básica y media (primaria y bachillerato) y cuyo objetivo es ofrecer la oportunidad de mejorar algunos aspectos en la formación antes de salir a la vida laboral o universitaria.
El segundo escalón es el Examen de Estado Icfes, que sirve como indicador de la calidad de la educación recibida en el bachillerato y como herramienta empleada por las universidades en sus procesos de admisión.
En el tercer escalón se ubican los Exámenes de Calidad de la Educación Superior, ECAES, que según Claudia Sáenz, Coordinadora del Grupo de Evaluación de la Educación Superior del Instituto Colombiano para el Fomento de la Educación Superior, Icfes, fueron reglamentados por el Decreto 1781 de 2003 y tienen como objetivos fundamentales: "comprobar el grado de desarrollo de las competencias de los estudiantes que cursan el último año de los programas académicos de pregrado que ofrecen las instituciones de educación superior; y servir de fuente de información para la construcción de indicadores de evaluación del servicio público educativo, para cualificar así los procesos institucionales y la formulación de políticas educativas".
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Si bien es cierto que las Pruebas Saber y el Examen de Estado dejan en evidencia fortalezas y debilidades de los estudiantes, que son determinantes a la hora de escoger una carrera, para algunos universitarios no es muy clara esa relación cuando se trata de los ECAES y el ingreso al mundo laboral.
"Los ECAES no tienen una utilidad evidente en ese sentido. Igual, a la gente que consigue trabajo (si lo consigue...) no le solicitan los resultados de la prueba, pues aún no es un requerimiento laboral explicito", afirma Elcer Zamora, estudiante de Veterinaria de la Universidad Nacional.
Por su parte, Lorena Álvarez, de últimos semestres de Comunicación Social de Uniminuto, va un poco más allá y platea: "aún es muy prematuro pensar que este examen pueda determinar el futuro laboral, seguramente en algún momento será tenido en cuenta por los empleadores. Pero de todas formas el individuo debe sentir la necesidad de autoevaluarse con seriedad y aprovechar los resultados para retroalimentarse. De hacerse así, es seguro que cada persona explotará sus habilidades y terminará ubicándose en el área donde realmente tiene fortalezas".
Al respecto, Clara Sáenz, del Icfes, aclara que "a partir de los resultados de los ECAES, los estudiantes pueden reconocer aquellas áreas de su formación en las que han logrado mayor fortaleza y también aquellas en las que aún deberían trabajar para lograr mejores desempeños. En este sentido, los resultados sí pueden constituirse en indicadores importantes que faciliten la autoevaluación con miras a elegir el campo de acción en el cual el futuro profesional va a desenvolverse.
Por supuesto, estos indicadores del examen se complementan con otros como el auto-reconocimiento de los intereses personales en ciertos campos de acción, así como de las habilidades y destrezas específicas, que no pueden ser evaluadas en el ECAES dada la naturaleza del examen (con excepciones importantes, se trata esencialmente de un instrumento de lápiz y papel)".
Sobre el tema, el profesor Alberto Jaramillo, Director de la Oficina de Planeación de la Universidad Eafit de Medellín y experto en el tema de seguimiento a egresados en el mercado del trabajo, aclara que el alcance de los ECAES no llega al plano laboral debido a que inicialmente su análisis se pensó sólo para evaluar los procesos y resultados académicos de cada carrera, es decir a la institución.
No obstante, "resulta muy interesante que los empleadores robustezcan los criterios que tienen en cuenta en los procesos de selección de personal, ya que esto redunda en procesos más transparentes y justos", comenta Sáenz, del Icfes.
"Por tratarse de una prueba objetiva, que evalúa las competencias que la comunidad académica ha definido como esenciales para los profesionales de cada programa y cuya elaboración se rige por los rigurosos criterios técnicos que el ICFES implementa, los resultados en estos exámenes son sin duda una herramienta que bien podría ser incluida como indicador en los procesos de selección, especialmente tratándose de personal recién egresado de la educación superior; eso sí, es de considerar que la experiencia laboral juega un papel muy importante en la formación de competencias profesionales, por lo cual, con el paso del tiempo, los indicadores de formación académica empiezan a perder robustez como predictores del desempeño laboral y por eso es necesario complementarlos con otros indicadores", añade.
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Ahora bien, ¿aprovechan las instituciones de educación superior el potencial de los ECAES, teniendo en cuenta que los resultados arrojan pistas sobre las fortalezas y debilidades intelectuales de los jóvenes?
"Honestamente no sé qué hace la Universidad Nacional al respecto. En Veterinaria ocupamos los primeros lugares en el país, pero no es posible que una retroalimentación como tal llegue a los que presentaron la prueba, pues somos estudiantes de último semestre en pasantía o tesis, que ya no vemos más clases y a los que sólo nos queda analizar el resultado de manera individual", comenta Elcer Zamora.
En el caso de Uniminuto, Lorena Álvarez opina que su institución "aún es muy pasiva frente a estos resultados, pero creo que no sólo sucede en esta universidad sino en muchas otras que tienen unas cifras y no saben qué hacer con ellas. Sin embargo, si estas cifras son obtenidas a conciencia, pueden redefinir un proyecto de vida; claro está, con una asesoría adecuada que, por qué no, debería venir de la misma universidad".
"Debo confesarte que salí gratamente sorprendida de los ECAES, pues no pensé que pudieran definir con tanta claridad el nivel de calidad de un profesional. Están muy bien diseñados y en realidad son acertados con los resultados. Uno entre compañeros sabe quién es pilo y quién no, a mí me sorprendió que los puntajes del ECAES fueran tan ajustados a la vida real. Del que nada se esperaba, nada dio en el examen y el que sabía, así lo dejó claro", comenta la estudiante de Uniminuto.
"Creí que la prueba era un más complicada que el Icfes del colegio, pero no más, de todas maneras pensaba que en todo me iba a ir bien, más en reproducción y lo que se refiere a Medicina como tal, y así fue", puntualiza Elcer Zamora.
Según las estudiantes entrevistadas por Colombia Aprende, la prueba, que se seguirá practicando hasta diciembre del 2008, "sirve para medir, respecto a estudiantes de otras universidades, cuánto se sabe y cuánto se aprendió" (Elcer Zamora), al tiempo que "es importante en el plano personal, ya que de alguna manera cuantifica la calidad del estudiante y futuro profesional" (Lorena Álvarez)
Sobre el futuro de los Ecaes, el ICFES informa que está adelantando estudios conducentes a determinar los aspectos del examen que es conveniente ajustar para lograr el diseño de un examen que informe de manera más completa a los estudiantes y que ofrezca a la comunidad académica indicadores más fuertes y comparables en el tiempo, para que pueda hacerse el seguimiento a los procesos de formación y para que los resultados puedan ser aprovechados por otras audiencias como las entidades gubernamentales, el sector productivo y los investigadores.
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