Antes de realizar la maestría virtual en Tecnología Educativa en la Universidad Tecnológica de Monterrey, Jony Lopez Jerez 27 años, Comunicador Social de la Universidad Minuto de Dios, no apostaba por los programas virtuales: "uno cree que es imposible aprender así". Sin embargo, el escepticismo ha sido vencido y ya cursa segundo semestre de un programa que goza de reconocimiento internacional.
Para él, lo más difícil fue comprender el nuevo uso del tiempo y del espacio: "Al principio cuesta adaptarse a no verle la cara a un profesor, ni a los compañeros. Es totalmente diferente porque es un aprendizaje mediado por la tecnología y uno mismo administra su tiempo" afirma.
Tras superar los primeros meses de "inmersión" tecnológica, López habla con entusiasmo del sistema que le permite ingresar a clase en la madrugada – si es el caso – disponer de su tiempo libre, participar de foros on line e interactuar con estudiantes de todas partes del mundo. "Esto rompe con el paradigma de la educación tradicional, son nuevas formas de aprender y de enseñar".
Este modelo corresponde al sistema constructivista que habla sobre cómo cada persona construye su propio conocimiento. Tal como lo explica Antonio Otalora, 50 años y estudiante de último semestre de Comunicación Social y Periodismo virtual de la Universidad Nacional Abierta y a Distancia UNAD: "Ser un estudiante virtual requiere un entusiasmo personal y una autodisciplina a prueba de todo", dice. Antes de cursar la carrera Antonio había estudiado de modo presencial Economía de la Empresa en el Inca y Administración de Empresas en el Sena. "Esta es una forma de democratizar el conocimiento".
Natividad Barón Hernández a sus 45 años de edad, casada y con dos hijos, va más allá y expresa con una frase lo que ha representado para ella cursar la carrera de Sicología Virtual Comunitaria: "no hubiera podido de otra forma. Así tengo más tiempo para mi familia". Ella dice que la clave está en que las guías o material de apoyo que reciben están muy bien hechas. "Si no tengo internet puedo conseguir el impreso y uno mismo desarrolla los cuestionarios y fichas".
Acortando distancias
La UNAD lleva 20 años ofreciendo educación a distancia en todo el país. Desde hace un año implementaron los sistemas virtuales a través de Internet, pero esto no ha desplazado la metodología por guías académicas que distribuyen en zonas apartadas de Colombia a quienes se inscriben en sus programas. A los 43 Centros de Educación a Distancia – CEAD – llegan a recoger sus instructivos campesinos, indígenas y personal carcelario. Aquí todos los mecanismos son válidos para hacer llegar las clases. Las cartas y una línea gratuita de atención telefónica les dan chance para ponerse en contacto con los tutores y resolver sus dudas sobre las temáticas estudiadas.
La edad promedio de sus estudiantes oscila entre los 25 y 30 años y un buen porcentaje de ellos ya ha cursado otros pregrados presenciales. Además, cuenta con un alto porcentaje de estudiantes indígenas que cursan generalmente la licenciatura en Etnoeducación.
A continuación ofrecemos los links de algunas Instituciones educativas que ofrecen programas de educación virtual:
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