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Todos los padres de familia esperan el inicio de cada año para alistar las billeteras y salir con sus hijos a comprar los útiles escolares. Gracias a la moda, los pequeños y jóvenes exigen hoy en día que sus cuadernos, esferos, lápices, maletas, loncheras y otros elementos más, cumplan con los requisitos de la "actualidad", dando vida a sus personajes y programas de televisión favoritos.
Ir de compras a cualquier almacén de cadena por esta época de enero y febrero, se vuelve tedioso para quienes no van por útiles para el colegio, en cambio para quienes sí, parecen ser la vitrina en donde la variedad reina.
Para contar lo vivido por una madre o padre familia que vive esta anual labor, es necesario colocarse en sus zapatos, visitar estos grandes almacenes, coger calculadora y hacer de cuenta que la compra empieza.
Cuadernos de diferentes marcas, estilos y tamaños, reglas de todas clases, colores, marcadores, lápices y esferos, carpeta para guardar trabajos, papel silueta, crepé, mantequilla y la resma de oficio y carta, pegamento liquido y en barra, cinta transparente, cartulinas, plastilina y crayones; son sólo algunas de las cosas que aparecen en la lista que a cada niño le entregan cuando se matricula.
La suma en la calculadora sube y sube y el asombro es mayor cuando se hace la cuenta de la cantidad del material, al unir todo lo que uno lleva, con lo de los compañeritos de salón.
Diana Ovalle es madre de dos niñas, alumnas de un colegio de Bogotá, una entra a tercero y la otra a quinto de primaria. El carro de mercado está lleno de todo, los colores de la diversidad de su compra se confunden y las niñas gozan llenándolo. Diana lleva en la mano la lista de cada pequeña y procura economizar "pero con ellas es muy difícil, les gustan los cuadernos de los personajes que ven en televisión, los colores de doble punta y quieren llevar todo de moda", agrega.
Portal Colombia Aprende:
¿Devolviéndonos un poco y para contextualizar la compra de útiles escolares, cómo es el proceso de matrícula en le colegio de sus hijas?
Diana Ovalle: Cuando termina el año y vamos por los resultados siempre hemos salido muy contentos mi esposo y yo, porque las niñas obtienen muy buenas calificaciones y hasta ahora no les ha tocado recuperar nada en vacaciones o luego de ellas. Ese día nos entregan las órdenes de matrícula, las fechas y ese día de firma entregan y la lista de libros y útiles para el otro año.
P.C.A:
¿Cómo es ese proceso?
D.O: Siempre, lo que llevan las niñas en el colegio, hemos ido los dos, mi esposo y yo a matricularlas, se cancela lo exigido y permitido y se obtiene ese día ya la lista de útiles y ahí empieza uno como padre de familia en pensar en el ahorro, porque no es lo mismo comprarle solo a una hija, en nuestro caso son dos. Los gastos se incrementan muchísimo porque es colegio privado y hay que pensar en todo lo que viene: costos de matrícula, libros, cuadernos, lo que les pidan y uniformes si es necesario.
P.C.A: ¿Cuándo es ideal empezar a realizar estas compras escolares?
D.O: Bueno, en el colegio exigen el pago de la matrícula en cuanto se acaba el año escolar, imagino que esto es así porque piensan en los gastos de diciembre y es una forma de asegurar que los padres cumplan con los costos, por ese lado me parece también que es lo mejor. Los útiles escolares, en su mayoría, uno los ve expuestos en los grandes almacenes en los meses de enero y febrero, la mayor diversidad está allí, pero por cuestiones de responsabilidad considero prudente hacerlas en diciembre cuando el dinero destinado a esto no se ha ido en los regalos navideños.
Por otro lado está la responsabilidad de los padres de familia, sea la fecha que sea, si para nosotros es prioridad la educación de nuestros hijos, siempre estará disponible la plata, pero desafortunadamente no todos piensan así y dejan lo del colegio para lo último.
P.C.A:
¿Cuánto ha comprado usted hoy aproximadamente, a cuánto asciende la suma?
D.O:
Por lo menos llevo $600.000 y aún me falta un poco para las dos niñas y siguen faltando los libros. Es un compromiso muy grande el que uno adquiere con los hijos, aunque esto es material, resulta indispensable, las satisfacciones reales las ve uno como padre cuando sean seres humanos formados en todos los sentidos de la palabra.
Nos seguimos preguntando si tanto pedido en las listas de los colegios privados es necesario y vemos que por este lado las instituciones educativas oficiales se llevan la ventaja.
En el mismo almacén vimos un carro de mercado con lo estrictamente necesario y nos dimos cuenta de que había otra experiencia.
Julio Cesar López es otro padre que viene por los útiles escolares de su hijo. El menor estudia en un colegio oficial de la capital y se nota la diferencia en la exigencia que éste hace con respecto a nuestra historia anterior.
P.C.A: ¿Es un poco raro ver hoy un carro de mercado casi desocupado, con muy pocas cosas. Qué le pidieron a su hijo en el colegio para iniciar el 2008?
J.C.L: Mi hijo entra a cursar 7 grado de bachillerato y en realidad no le pidieron mucho. Estamos aquí comprando lo que necesita, pero no con el látigo a cuestas exigiendo esto y lo otro. Es obvio que hay que comprarles los cuadernos, esferos, en fin, lo indispensable.
P.C.A:
¿El costo de la matrícula, por ser colegio oficial, aporta al ahorro del hogar y que las compras de útiles escolares no sean un dolor de cabeza?
J.C.L: Claro que si, es un alivio, además el colegio de mi hijo es muy bueno, tiene excelentes y bellas instalaciones y los resultados se evidencian. Mejor dicho, yo me ahorro bastante en la matrícula y así puedo darle un poco de gusto comprándole los cuadernos, la maleta que escoja, los tenis que le gusten.
Pese a los costos, a las filas interminables, a las quejas por abusos en la petición de textos y útiles escolares, a los sacrificios anuales por cumplir esta responsabilidad, esta tarea es ineludible y los estudiantes cada vez exigirán más, la moda verá en los elementos estudiantiles su mejor ventana para mostrarse.
Existen muchas alternativas para ahorrar:
Reutilizar cuadernos: en el grado que se deja atrás, muchos de los cuadernos quedan con hojas en blanco. Aprovechar esto es una ventaja, se pueden arrancar las escritas, si es información importante cocerlas, y quedará como nuevo el cuaderno, apto para una nueva materia.
Para ahorrar en textos: Los alumnos pueden jugar al banco de préstamos, como se hace en muchos colegios. Si tienen amigos, conocidos o familiares en el grado al que pasan, pueden intercambiar los libros y hacer lo mismo con los compañeros de cursos inferiores.
Si a los niños, niñas y jóvenes se les enseña el valor de las cosas desde pequeños, serán aliados de sus padres a la hora de estos gastos tan significativos cada año, ayudarán a ahorrar y serán concientes del esfuerzo que los mayores hacen para ofrecerles una buena educación.
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