Modelo pedagógico
Escuelas abiertas al mundo
Fomentar la integración, brindar la posibilidad de que los niños con discapacidades se incorporen al sistema ordinario de educación es un desafío para toda la comunidad educativa.

La inserción y la atención de todos los niños dentro del colegio supone formar escuelas de puertas abiertas a todo el mundo y responde al ideal de conformar sociedades más democráticas, más justas, más tolerantes y comprensivas.


  • Se trata de escuelas donde los talentos de cada uno, incluyendo los de aquellos niños con discapacidades, superdotación o comportamientos especiales sean reconocidos, fomentados, y utilizados al máximo;
  • con ambientes de aprendizaje y comunicación que favorezcan la igualdad de oportunidades para todos los alumnos incluyendo a quienes presenten necesidades especiales;
  • donde se generan las oportunidades de comunicarse, formar lazos y amistades, donde los profesores y alumnos tengan amplias posibilidades de interactuar, donde se fomenten actividades en las que participen padres y miembros de la familia;
  • que favorezcan la reflexión de los profesores sobre sus actitudes, su estilo docente y las expectativas que establecen respecto a la educación de sus alumnos;
  • que desarrollen en los alumnos un espíritu crítico y comprometido y que trabajen contra actitudes de discriminación y reproducción de estereotipos.
Este modelo supone la consideración del aula como un espacio:
  • que acoge y en el que se valora la diversidad;
  • al que todos los niños pertenecen y pueden aprender;
  • que desarrolle la comprensión de las diferencias individuales;
  • donde se ofrece a todos sus miembros mayores oportunidades de aprendizaje;
  • donde los profesores y los estudiantes se ayudan unos a otros;
  • que promueva un trato justo e igualitario y un respeto mutuo entre los alumnos, además de entre otros miembros de la escuela y de la comunidad.
La organización de una clase heterogénea requiere una preparación especial de los profesores, diferenciada; requiere de habilidad y conocimiento para:
  • detectar y valorar las necesidades especiales;
  • hacer interactuar estilos de aprendizaje variados;
  • adecuar los objetivos y contenidos a la diversidad de los alumnos;
  • introducir objetivos y contenidos específicos para aquellos alumnos que lo requieran;
  • guiar a los alumnos hacia el entendimiento y la utilización de sus diferencias individuales inherentes.