|
El coro de la Universidad de La Sabana fue creado hace 25 años, lo que lo convierte en el grupo musical más antiguo de la institución. Al igual que sus homólogos de otras universidades, es polifónico, pero tiene como ingrediente adicional la existencia de subgrupos como el Coro de Recámara, destinado a espacios pequeños y a repertorios antiguos, el Coro Masculino, el Coro Femenino (en etapa de creación) y algunos dúos y tríos.
Los 23 estudiantes (sólo ocho hombres) que lo conforman cuentan con las destrezas necesarias para interpretar todo tipo de música coral, bien se trate de la antigua, la moderna, la clásica, la relacionada con misas o con cantos. Ellos proceden de las carreras de Comunicación Social, Psicología, Ingenierías, Enfermería, Medicina y Administración.
La Sabana no tiene la carrera de Música, por esa razón, a lo largo de la historia del coro cinco estudiantes han abandonado sus estudios para cursar dicho programa en otra institución. No obstante, el Alma máter ha diseñado una oferta de educación continua que responde a las necesidades de formación de los propios y los ajenos al coro (aunque para ser integrante lo único necesario es el buen oído y la afinación).
Su director, Henry Roa, explica que los estudiantes pueden tomar un Diplomado en Canto Lírico y Popular, reciben clases individuales de canto al interior del grupo, talleres y adicionalmente tienen la posibilidad de foguearse solos y en grupo. "Eso alimenta la masa, pues en la medida que mejoran los individuos mejora el grupo".
Un ejemplo de superación lo protagoniza Natalia Gómez, estudiante de Comunicación Social. Aunque tuvo que abandonar el coro hace un año por carga académica, durante varios semestres esta joven bogotana adquirió las suficientes competencias musicales para crear su propio grupo, incluso ha ganado concursos de talento. Al principio no era consciente de la potencia de su voz y apenas y lograba decodificar una partitura. "El coro me ayudó a 'encarrilarme' en mi gusto por la música, a finar mi oído y a mejorar mis capacidades como cantante. Hoy no me da miedo presentarme a audiciones y he ganado competencias, así que ha significado una entrada económica esporádica".
La buena preparación de los integrantes del coro de La Sabana obedece en gran medida al número de presentaciones que hace al año, según su director son más de 40. "Puede considerarse como un empleo no remunerado, así que hay que tomárselo con seriedad. Si pagaran, el coro ganaría un buen dinero con el volumen y la calidad de presentaciones que hace", comenta Natalia.
Recientemente la agrupación se presentó frente al Vicepresidente Francisco Santos. También ha estado durante años en los grados de todas las facultades de la universidad, una vez interpretó obras religiosas en la Catedral Primada de Bogotá, en un llamado a la libertad de prensa, y ha participado en festivales y concursos en otras universidades como la Nacional de Colombia, el Rosario y la Santo Tomás. En 1995 viajó a Cuba.
Los estudiantes con las mejores calificaciones y buen desempeño en el coro son beneficiados con una beca. Pero quizás la ventaja más grande de pertenecer a este colectivo musical es ser integrante de una gran familia, según su director, solidaria, con alto sentido de pertenencia y la más alegre que él conoce. "Es un excelente lugar para hacer amigos", concluye Natalia Gómez.
coro, universidad, sabana, universitarios, natalia, gómez, henry, roa, 2007 |