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Desde hace tres años, 28 estudiantes de las carreras Comunicación Social, Contaduría, Ingeniería Industrial, Ingeniería de Sistemas, Electrónica y Música, de la Fundación Universidad Central, interpretan exigentes obras corales, no sólo con sus voces, sino con el corazón.
Han aprendido a hacerlo gracias a las lecciones de la maestra Rosa Parra, una profesora de música con la sensibilidad artística a flor de piel, que ha estado vinculada al Distrito Capital desde hace 16 años en calidad de maestra, trabajó con el coro del Ministerio de Educación durante 12 y desde hace cuatro lidera un experimento de música aplicada a la salud, con un coro de mujeres afectadas por el cáncer de mama (agrupación Santa Agueda), quienes han mejorado su estado físico gracias a la interpretación coral.
Su teoría es que la técnica vocal se traduce en una mejor respiración, que reduce los riesgos de contraer gripe y desarrollar afecciones respiratorias; baja los niveles de estrés, lo cual se evidencia en una mejor calidad de vida, y estimula en los intérpretes la memoria y competencias sociales que le dan un nuevo sentido a sus días.
"Eso se refleja en los muchachos del coro de la Universidad Central, si usted los ve son jóvenes sanos, no tienen malas costumbres, en mi opinión son los más pilosos de la Universidad, y ello se debe a que la agrupación les genera sentido de responsabilidad y una disciplina que se traduce incluso en su desempeño académico".
Estos estudiantes, tal como los de la mayoría de coros universitarios del país no tienen conocimientos musicales y algunos nunca han integrado un coro, sin embargo, mediante la técnica vocal aprenden a afinar, a educar el oído e incluso lideran líneas vocales durante las interpretaciones musicales. "La agrupación es polifónica, canta a cuatro voces (tenor, bajo, contralto, y soprano) y cada una funciona como un instrumento".
El principal aporte que el coro le ha dado a los jóvenes de la Universidad Central es haberlos convertido en líderes, "en la vida, en el estudio, en el trabajo y en la sociedad", explica la maestra Rosa. A pesar de que algunos son un poco tímidos, cuando se trata de cantar dejan salir lo mejor de sí. "Para la muestra, estuvimos el 12 de diciembre de 2007 en el primer festival navideño organizado por la Universidad del Rosario y nuestro coro fue uno de los más aplaudidos, el más compacto y el más nutrido por calidad y cantidad. Luego del evento nos fuimos a ver luces en la Plaza de Bolívar y nos pusimos a cantar bajo la lluvia. La gente se aglomeró y todo el mundo se unió al canto, fue un espectáculo hermoso. Es que el canto une las almas, es sublime".
El coro de la Central se ha presentado en diversos festivales universitarios, incluso debutó recientemente en la Catedral Primada de Bogotá. "Se trataba de una misa muy solemne en favor de un instituto de rehabilitación de niños con síndrome de down, que cumplía 40 años. La ofició el arzobispo de Tunja, la iglesia estaba repleta y cuando la misa terminó, él hizo que todo el mundo nos aplaudiera. Ese día interpretamos obras de Mozart y Bach. Esa es la evidencia de que sí se puede cantar y cantar bien".
Conozca los pormenores de la presentación en la Catedral Primada de Bogotá a través de una crónica de Milena González, estudiante de Comunicación Social y Periodismo e integrante del coro.
Crónica
Padre: "una bendición para el Coro por favor"
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