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Colombia requiere trabajar estratégicamente para competir a nivel mundial
¿Cómo identifican sus necesidades los sectores productivos estratégicos mundiales y cómo lo hacemos en Colombia? Para dar respuesta a esta pregunta, se reunieron distintos expertos en la mesa redonda Sectores Estratégicos Mundiales (Biocomercio, Biocombustibles, Biotecnología, Aeroespacial) y su relación con el sector educativo, durante el Foro de la Pertinencia.
Jaime Concha respondió que en estos sectores “el que manda es el mercado y explicó que “un producto en los Estados Unidos tiene una vida útil de 4 meses porque la competencia saca uno mejorado, o por que ya no es del color de moda. El mundo está en línea, siempre compite lo máximo en tecnologías y la innovación permanente. Esta es la variable principal”.
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Por su parte Ricardo Sanabria, de la Universidad Tecnológica de Chocó, afirmó que los sectores de biocomercio y biotecnología pueden marcar una importante vía de desarrollo para departamentos, que tienen altos niveles de diversidad como Chocó o Amazonas, pues estos mercados aportan 900.000 millones de dólares anuales al mercado mundial en Colombia, lo cual representa un potencial productivo enorme.
Trabajar de manera conjunta empresa-academia, para responder a las necesidades de un mercado globalizado y la importancia de ver en la biodiversidad una posibilidad para las comunidades y los actores locales, fueron señalados como puntos críticos de la relación entre la academia y los sectores estratégicos en Colombia, por José Antonio Gómez, Investigador de la Corporación de Biocomercio, quien afirmó que “a nivel internacional hay muchas respuestas, países vecinos como Ecuador y Perú le apuestan a la biodiversidad”.
En una segunda instancia, está el turismo corporativo. Que según estudios especializados que maneja Proexport, el turista que viaja por el mundo lo hace por negocios y la idea es que Colombia sea elegido para grandes eventos mundiales, como ya ha ocurrido. Por último, Juliana Uribe dijo que hay un área en la que poca gente se ha metido, el mercadeo turístico. “Hay poca capacitación en esto”. El turismo ya no es como solía ser, las transacciones por Internet son una herramienta de consulta, compra y socialización de experiencias, por lo que se hace imperativa la formación de personal en el manejo de las tecnologías.
Alfonso Santos Montero, Tesorero de la Federación Nacional de Biocomercio, aseguró que “Colombia es un país privilegiado en bioenergéticos, en biodiversidad, la naturaleza nos premió con muchos recursos que no hemos sabido aprovechar por falta de educación”. Expuso como ejemplo de riqueza colombiana en biodiversidad: la higuerilla. Esta palma, de la cual se extrae un aceite, es solicitada actualmente por diversas industrias para más de 500 usos. Según explicó, “en Colombia la higuerilla está en todos los pisos térmicos y se da de manera silvestre, hace 50 años se comercializaba pero hoy muy pocos saben de los usos y propiedades. Si la universidad no se compromete y toma como política de estado, y da los recursos para desarrollar la investigación, no vamos a poder salir adelante”. Exhortó al sector educativo a trabajar en el reconocimiento de nuestros recursos y afirmó “está todo por hacer y por trabajar en la construcción de nuevos procesos de producción para estos recursos, apoyados en todos los niveles de la educación superior, técnicos, tecnológicos, profesionales universitarios, maestrías, doctorados y posdoctorados”.
En respuesta a estos puntos de vista, Raúl Andrés Joya, Director del Observatorio Astronómico de la Universidad Sergio Arboleda, propuso trabajar con los jóvenes y los niños desde las aulas, orientándolos hacia las ciencias básicas y naturales, pues para él, esto representa un primer paso para salir del atraso. Explicó que en el sector aeroespacial, Colombia está en una etapa importante y resaltó la necesidad de capital humano para varios proyectos en desarrollo. Un ejemplo es el Proyecto de Satélite de Observación de la Tierra, para el que se requieren especialistas en educación, en telemedicina, en formación de nuevos productos, en derecho del espacio, en promoción y divulgación de nuevas tecnologías, entre muchos otros. Y, recomendó al Ministerio de Educación y en general al gobierno nacional, invertir más recursos en este sector. “El conocimiento es el que da poder, el que nos posibilita ser mejores, si no nos formamos con temas de ciencia y tecnología desde la primera infancia no vamos a poder competir”.
Finalmente, Elena Staschenko, Directora Cenibam – Universidad Industrial de Santander, habló de la de fortaleza que da la multidisciplinariedad, en las áreas del conocimiento, en los niveles de la educación, en el logro de objetivos y específicamente, en la investigación, que describió como el “pegante entre la educación y la empresa” y propuso crear empresas virtuales que nazcan en la academia y a partir de los resultados de la investigación, se obtengan productos que lleven a la empresa virtual a ser real.
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