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Por: Carlos Angulo Galvis
Rector Universidad de Los Andes
Colombia atraviesa hoy por un momento crucial de su historia. Acaban de iniciarse las negociaciones del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y las implicaciones del mismo se sentirán en todos los ámbitos de la vida nacional, particularmente, en el productivo, incluido el sector de la educación.
Este tratado implica una actitud nueva de nuestro país en el escenario global y, a través de él, Colombia manifiesta su interés de entablar nuevas y distintas relaciones con la economía mundial. Ello requiere un cambio cultural trascendente: la escala de valores propia de una economía cerrada debe replantearse, para responder de la mejor manera a los desafíos técnicos, económicos y jurídicos del nuevo esquema.
El TLC es una realidad, a la cual no podemos ser ajenos ninguno de los sectores de la economía nacional. Si bien es cierto que el TLC no es la panacea que cualquier economía añoraría, sí son muchos los beneficios que de él se esperan. Ellos pueden resumirse en la siguiente afirmación: el TLC abrirá nuevas oportunidades de negocios de comercio exterior y dará lugar a procesos de inversión y acuerdos estratégicos que contribuyan a la mejor preparación de nuestros sectores productivos para la competencia internacional.
En este escenario, la educación superior tiene una gran oportunidad que es, a su vez, un gran reto: apuntar a la calidad y a la pertinencia de sus programas, para que se encuentren al mismo nivel de los que podrían ofrecer instituciones extranjeras en el país. En esta línea de ideas, los procesos de acreditación de excelencia, institucional y de programas, así como la evaluación juiciosa de los resultados de los Exámenes de Calidad de la Educación Superior, cumplen un papel fundamental en esa tarea.
La combinación de estos dos elementos, en los cuales se analizan los procesos y los productos obtenidos, dará herramientas a la educación superior para mejorar considerablemente su oferta. Adicionalmente, el Observatorio Laboral permitirá hacer un seguimiento a los egresados y determinar los aspectos que deben ser modificados en el proceso educativo, atendiendo a la calidad y a la pertinencia.
En el mundo globalizado y teniendo en cuenta el rápido avance tecnológico, que hace que el conocimiento se vuelva obsoleto rápidamente, se debe buscar una educación superior para la adaptabilidad. Esta primera etapa de la educación superior se debe complementar posteriormente con una educación de posgrado de alta calidad que les permita a los profesionales ajustarse constantemente a las demandas del entorno.
Estas políticas de calidad son las que logran que las amenazas de un TLC se conviertan en verdaderas oportunidades para la educación superior del país.
Todo ello implica un cambio en la escala de valores que mencioné anteriormente. Debemos pasar de una visión proteccionista sobre nuestros productos y servicios, a una actitud de apertura frente a los desafíos que nos impone la globalización; entre los cuales está la internacionalización de la educación.
Es importante no perder de vista que esa apertura no significa, en ningún caso, desviar el norte de nuestra labor: formar a ciudadanos y profesionales de excelencia, que puedan desempeñarse en cualquiera de los escenarios que esta economía global les plantea hoy y que, como ya dije, les exige un alto grado de adaptabilidad.
Finalmente, el TLC es una oportunidad para consolidar a la educación superior, como un sector importante en la interlocución de las negociaciones, dado que es ella la que puede nutrir, con los análisis y las asesorías técnicas necesarias, los debates que se darán en torno a los diferentes temas previstos. La complejidad y el impacto de las negociaciones hacen indispensable la presencia de la academia, como la tuvo la educación superior mexicana en la negociación del Nafta.
Por: Javier Botero Álvarez
Viceministro de Educación Superior
El Ministerio de Educación Nacional viene participando en las mesas de trabajo sobre servicios transfronterizos, comercio electrónico, acceso a mercados y propiedad intelectual, en el marco de las negociaciones con Estados Unidos para la firma del TLC.
Entrevista Exclusiva
Salvador Malo, director general del Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior, Ceneval, de México, visitó Colombia a mediados de mayo. Por su experiencia, es una voz autorizada para hablar de internacionalización y calidad.
http://www.presidencia.gov.co/tlc/archivo.htm
http://www.portafolio.com.co/proy_porta_online/tlc/
http://semana.terra.com.co/opencms/opencms/Semana/articulo.html?id=78841
Sobre el ALCA
http://www.ftaa-alca.org
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