La familia muestra viveza, naturalidad, sinceridad y amor. Se percibe el alma y el corazón presentes. La gente demuestra su afecto, intelectualidad y respeto por la vida.
- Escucha y se interesa por escuchar. Demuestra abiertamente el afecto como el dolor y la desaprobación. No teme correr riesgos pues asume que existe la probabilidad de cometer errores y dichos errores son una señal de crecimiento. Esto lleva a que la persona se sienta notable, valorada, amada y comprometida para dar atención, valor y amor a los demás, capaz de sentir libertad de responder con humor y risa cuando fuera pertinente.
- Cualquiera puede ver la vitalidad de tales familias. Sus cuerpos son elegantes, las expresiones faciales relajadas. La gente mira a los demás no a través de los otros o hacia el suelo, y hablan con voces sonoras y claras.
- Hay fluidez y armonía en sus relaciones interpersonales. Los niños son abiertos y amistosos y el resto de la familia los trata como personas.
- Las casas de estas personas tienden a ser luminosas y coloridas para que sean habitables cómodas y placenteras.
- Las personas tienen la seguridad de que tendrán la oportunidad de ser escuchadas.
- Las personas se sienten a gusto con el contacto físico y las manifestaciones de afecto.
- La gente demuestra su amor e interés al hablar abiertamente y escuchar con atención, al ser franca y real con los demás y permaneciendo unida. Tienen libertad de comunicar lo que sienten. Pueden hablar de cualquier cosa, sus desencantos, temores, heridas, enfados y críticas, así como de sus alegrías y logros.
- La familia no conflictiva alimenta sus miembros con amor y aceptación. Puede planificar. Si hay algo que interfiera con el proyecto, son capaces de hacer ajustes y a menudo lo hacen con humor. De este modo resuelven muchos de los problemas que presenta la vida.
- Es sencillo asimilar el mensaje de que la vida y los sentimientos humanos son más importantes que cualquier cosa.
- Estos padres son guías, habilitadores, su labor primaria es enseñar a los niños a ser verdaderamente seres humanos.
- Reconocen sin temor sus juicios correctos o equivocados, su dolor, ira o desilusión, así como el placer.
- La conducta de estos padres concuerda con sus palabras. Son congruentes y no dan dobles mensajes (decir algo y hacer lo contrario al actuar).
- Buscan el momento oportuno para hablar con sus hijos. Y los hijos aceptan hablar.
- Si un niño ha actuado mal, el padre o la madre se acercan físicamente para ofrecerle apoyo. Esto permite que el niño se sobreponga al miedo y los sentimientos de culpa y aproveche mejor la enseñanza que el progenitor le impartirá. La culpa y el miedo del hijo cuando se equivoca puede llevarlo a ser más hostil y enfrentar y desafiar a los padres.
- Busca solucionar constructivamente los problemas. La actitud de los padres es definitiva. Los padres son los adultos y deben retomar el tema. Algunos se la cobran al hijo cortando el saludo, y la comunicación. Esto es venganza y solo aumentan la culpa en el alma del hijo, no dando cabida para la reparación o para arreglar las cosas.
- Saben que un individuo tiene la capacidad de aprender solo cuando conoce su valor y se siente valorado de tal forma que no responde a la conducta de los demás de una manera que devalúe a otras personas.
- Cuando debe corregir recurre a la claridad, piden información, escuchan, tocan, comprenden, buscan la oportunidad adecuada y tienen conciencia de los sentimientos del niño, y su deseo natural de aprender y agradar.
- Sabe que habrá problemas y por ello estarán alerta para encontrar soluciones creativas.
- Aceptan que el cambio es parte de la vida y tratan de aprovecharlo de manera creativa.
- Los cuerpos y rostros de la gente manifiestan su sufrimiento. Se vuelven rígidos y tensos o encorvados. Los rostros parecen ceñudos, tristes o indiferentes como máscaras. Los ojos miran hacia el suelo y resulta evidente que no escuchan y sus voces son ásperas y estridentes o apenas audibles.
- No hay muestras amistosas entre los miembros individuales ni existen demostraciones de alegría en la convivencia. La familia parece permanecer junta por obligación y unos tratan apenas de tolerar a los demás.
- El humor es acústico y sarcástico, incluso cruel.
- La gente se limita a evitar a los demás; estaban tan ocupados en el trabajo y sus actividades fuera de la casa que rara vez entran en contacto real con otros miembros de la familia.
- Invierten todas sus energías evitando la aparición de los problemas y cuando llegan no tienen los recursos para resolverlos.
- Las familias conflictivas crean personas conflictivas y contribuyen a la devaluación del yo. Esta situación puede degenerarse en crímenes, enfermedades mentales, alcoholismo, drogadicción, pobreza, juventud enajenada, terrorismo y muchos problemas de índole social.
Nota: Este artículo fue realizado con la ayuda de Olga Susana Otero, psicóloga psicoterapéutica especializada en adultos, pareja y familia. Correo electrónico: olgasusanaotero@hellingercolombia.com
Familia; 15 de mayo; Día de la familia; Padre; Madre; Hijos; Hermanos; Socialización; |