Él viene trabajando en este proyecto desde hace ocho años con estudiantes de los grados tercero, cuarto y quinto en su escuela Pasquilla. Su objetivo es la generación de ambientes de aprendizaje significativos para los alumnos. Para ello se basa en un modelo en el que los niños construyen su propio conocimiento.
El aula de clase democrática, la finca ambiental autosostenible, el reciclaje veredal, la reforestación de microcuencas hídricas, el club de lectores y el periódico escolar campesino son algunas de las estrategias puestas en práctica por el profesor. Con ellos, dice, facilita espacios propositivos, abiertos a la discusión y al ejercicio de la democracia.
Con este proyecto, el maestro ha logrado un mejoramiento académico en lenguaje y matemáticas en los tres grados. También creó el periódico El Granjero Escolar y proyectos productivos en la granja escolar. De igual forma, elaboró el Proyecto Educativo Institucional con un énfasis ambiental y agropecuario.
La labor de Orozco también fue reconocida por Cepal como una de las cien mejores experiencias en innovación social y ha recibido reconocimientos por parte de periódicos nacionales, así como del Dama y la Alcaldía de Bogotá.
Además del dinero, el Gran Maestro recibió durante la premiación un viaje a Europa del pintor Fernando Botero, un certificado de reconocimiento y una estatuilla.
La Fundación Carolina Colombia, dentro de uno de los programas contemplados en su proyecto institucional, auspiciará para los primeros cuatro ganadores del Premio Compartir al Maestro, un programa de experiencia académica en España, que será diseñado según el perfil de los galardonados.
Por su parte, los maestros Edgardo Ulises Romero, María Teresa García y Luz Helena Peñaranda (ver recuadro) fueron destacados como Maestros Ilustres.
Ellos recibieron durante la premiación un certificado de reconocimiento y una estatuilla. De igual forma obtuvieron 6 millones de pesos y sus instituciones, una placa conmemorativa y 4 millones cada una.
Edgardo Ulises Romero, de la Normal de San Juan Nepumuceno (Bolívar) recibió además el Premio que otorga Fundalectura al mejor proyecto que promueva la lectura entre sus alumnos.
Los nueve finalistas recibieron un computador de Microsoft Colombia y los 18 Nominados, la suscripción por un año a la revista Magisterio.
Este año, el premio al Gran Maestro fue aumentado en 10 millones de pesos.
Para esta séptima versión del Premio se recibieron 1.410 propuestas de maestros de todo el país, de las cuales se seleccionaron 18 nominados y 9 finalistas. Todo esto es el resultado de un proceso de selección que comenzó a mediados de abril cuando un panel de expertos recibió las propuestas que fueron evaluadas por el jurado calificador.
El año pasado el premio lo obtuvieron dos docentes: Diego Fernando Barragán y Martial Heriberto Rosado fueron escogidos como los Grandes Maestros.
Edgardo Ulises Romero
Docente de ciencias sociales, en la secundaria de la Normal Montes de María, en San Juan (Bolívar). Licenciado en ciencias sociales y con especialización en ética y filosofía política, así como en orientación educativa.
Luz Helena Peñaranda
Docente de música en secundaria y media del Instituto Centrabilitar de Bucaramanga (Santander). Es licenciada en música y magíster en canto. Su propuesta va dirigida a niños sordos de su ciudad.
María Teresa García
Docente en secundaria y media del Instituto Colsubsidio de Educación Femenina, de Bogotá. Es filósofa, especialista en gestión y gerencia cultural. Enseña a las estudiantes a reconocer su cuerpo y sus historias personales.
Busca mejorar la escritura y el pensamiento matemático de niños de una escuela campesina.
Lorena Fortich Tulena
Especial para EL TIEMPO
Artículo tomado de www.eltiempo.com
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