El proceso metodológico para la pre-selección y
posterior selección de ganadores del concurso Expediciones
Botánicas Siglo XXI, se llevo a cabo en tres grandes fases:
1. Construcción de un instrumento de valoración
que tuviera en cuenta la plantilla de registro diligenciada por cada
participante y las bases y convocatoria del concurso, además
de algunos elementos mínimos en la formulación e
implementación de proyectos de aula o reverdecimiento
escolar, según el caso.
2. Aplicación del instrumento de valoración. Cada
proyecto fue revisado por un equipo de pares expertos para contar con
dos o tres valoraciones cuantitativas.
3. Desarrollo de una mesa de expertos. Tras el cierre del concurso y de
acuerdo al porcentaje de participación de cada una de las
categorías en el concurso, se seleccionó el 29%
de los proyectos de aula y el 16% de los proyectos de reverdecimiento
escolar que superaran una valoración mínima
definida por el equipo de expertos. Cada experto presentó su
valoración y el valor de cada proyecto fue el promedio de
estos puntajes. Si las valoraciones diferían
significativamente entre sí se acudió al concepto
de otro experto.
Teniendo en cuenta los puntajes obtenidos por los proyectos durante la
primera fase de evaluación y la escala numérica
establecida para cada categoría, el equipo
técnico de Expediciones Botánicas siglo XXI
llevó a cabo la segunda fase de evaluación. En
total fueron seleccionados 70 proyectos finalistas: 40
Herbarios virtuales, 20
proyectos de aula y 10
proyectos de reverdecimiento escolar.
Ante el empate entre algunos proyectos, la selección se
realizó teniendo en cuenta la retroalimentación
hecha por los expertos. Para la categoría de herbarios
virtual, además se tuvo en cuenta las respuestas del
cuestionario virtual.
Tercera y última fase de evaluación
La última fase de evaluación fue ejecutada por un
grupo de jurados externos con experiencia en educación, al
igual que en ciencias naturales, particularmente en la
botánica. La intención de esta fase fue realizar
una valoración de los proyectos, que trascendiera el aspecto
botánico y el cumplimiento de los ítems de la
convocatoria, lo cual había sido objeto de
valoración en las fases previas. De esta manera, la
valoración de los 70 proyectos finalistas se
centró en lo pedagógico, en el proceso de
investigación, en la pertinencia e impacto del proyecto en
la comunidad educativa y en las evidencias implícitas de
desarrollo de competencias científicas.
Con dicho propósito en mente, el comité
técnico del concurso diseñó una matriz
de evaluación orientada por diferentes criterios y
descriptores. Cada jurado la diligenció realizando una
valoración descriptiva más que cuantitativa de
los proyectos asignados y elaboró un concepto final. Luego
de esto, cada jurado escogió los proyectos que
pondría a consideración del resto de colegas de
la misma categoría, en la jornada de discusión y
selección que se llevó a cabo el 24 de junio de
2010 en las instalaciones del Ministerio de Educación
Nacional. Finalmente, después de la deliberación,
el grupo de jurados de cada categoría seleccionó
los proyectos ganadores.