Los políticos e investigadores preocupados por ampliar el acceso a la informática han sido motivados por el concepto de brecha digital. El término brecha digital se refiere a las desigualdades al momento de acceder a la tecnología, basadas en factores de ingresos y educación.
Para intentar cerrar la brecha, los Estados financian programas que amplían el acceso a computadores e internet. Sin embargo, hasta ahora ha sido más fácil proveer computadores y conectarlos que diseñar programas que enseñen a los alumnos a usarlos de manera que les sirvan tanto en el colegio como para su vida de trabajo futura.
Harouna Ba y Kallen Tsikalas, autores del estudio, sugieren que la brecha digital debe definirse como un problema de alfabetización, aún cuando reconocen que no hay concenso sobre que conocimientos y habilidades son necesarios para que los niños puedan ser alfabetizados en tecnologías de información. La mayoría de las definiciones, según Ba y Tsikalas, describen habilidades con herramientas específicas, como la habilidad de usar procesadores de texto o buscadores de internet.
A pesar de que estos tipos de conocimientos son específicos y medibles, los autores argumentan que esta definición presenta el problema de que los indicadores eventualmente serán obsoletos debido a lo rápido que se producen los cambios en tecnología. Por eso, desde la perspectiva de los autores, una mejor definición de alfabetización digital se refiere a los hábitos de los niños en su interacción con las tecnologías de información para el aprendizaje, el trabajo y la entretención.
Específicamente, los hábitos tienen que ver con: habilidades para enfrentar problemas técnicos con los computadores; la variedad de formas en que aprovechan la computación; habilidades para usar herramientas comunes, como procesadores de texto, e-mail y buscadores de internet; habilidades para usar e-mail, Instant Messanging y otras herramientas para comunicarse con sus amigos; y habilidades para buscar, guardar y evaluar información proveniente de la web.
En su estudio cualitativo, los autores evaluaron los indicadores de alfabetización digital de niños de hogares de niveles socioeconómicos bajos y medios.
Los resultados de ese estudio indicaron que ambos grupos de niños usaban los computadores para realizar tareas. Muchos de ellos también pasaban 2 a 3 horas diarias comunicándose con amigos y jugando. Para solucionar los problemas técnicos, los niños de hogares pobres dependían más de ayuda formal, como de la empresa que les vendía el computador o el colegio, mientras que los niños de hogares de clase media solucionaban los problemas solos o con la ayuda de familiares. Todos los niños desarrollaron una alfabetización básica con procesadores de textos, e-mail e internet. Mientras más tiempo pasaban online, mejores habilidades tenían.
Los resultados de este estudio sugieren que las habilidades de alfabetización digital reflejan distintas circunstancias locales: cuánto tiempo hace que el niño tiene un computador en el hogar; la posibilidad de la familia de pagar la conexión a internet; el número de computadores en el hogar y su ubicación; la actitud de los padres hacia los computadores; la experiencia de los padres con los computadores; la cantidad de tiempo libre de que disponen los niños en el hogar; los hábitos de sus padres; el conocimiento técnico de la familia, parientes y amigos; las tareas que realizan diariamente; y la instrucción que reciben en el colegio.
Según los autores, los resultados sacan a luz temas que tienen impacto en políticas y prácticas sociales, educacionales y de evaluación. Primero, el estudio sugiere que es importante ofrecer sistemas formales de apoyo para mantener el computador funcionando. Segundo, los autores recomiendan que los colegios aumenten las tareas y los cursos que fomentan los hábitos de alfabetización digital. Tercero, destacan la importancia de desarrollar herramientas de evaluación que, en primer lugar, midan la alfabetización digital en un contexto local (un colegio), y por otra parte, diseñen instrumentos cuantitativos que pueden evaluarlo a nivel nacional.
Ver trabajos sobre la brecha digital escritos por academicos y practicantes de Gran Bretaña en inglés.
Ver cuestionario de alfabetización digital que realiza le Universidad de Washington en inglés.
alfabetización;brecha;digital;tecnología;tics |