Jóvenes Investigadores
Tienen menos de 40 años y en sus manos están interesantes proyectos que le aportan conocimiento al país. Entrevistas.

Nombre: Pablo Figueroa
Edad: 35
Estudios: PhD Computing Science (University of Alberta, Canada). MSc Ingenieria de Sistemas y Computación (Universidad de los Andes) Ingeniero de Sistemas (Universidad Nacional de Colombia).
Actividad actual: Profesor asistente, Universidad de los Andes


1. ¿Cuál es su tema de investigación y cuáles cree que son sus principales aportes?

Me interesan los ambientes de computación no tradicionales, todos aquellos que no estén limitados a un teclado y un ratón. En dichos ambientes existe una gran necesidad de facilitar el desarrollo y de proveer formas para que el diseñador pruebe varias alternativas. El aporte es muy importante para el desarrollo de aplicaciones más poderosas y fáciles de usar en áreas que requieren manipular información compleja, por ejemplo, en el diseño de maquinaria, de juegos interactivos, de productos de consumo masivo.

2. ¿Por qué decidió trabajar como investigador?


Siempre me ha gustado la academia y al terminar mi pre-grado tuve claro que quería hacer un doctorado, por los conocimientos que con él podría adquirir. Ahora que ya lo he terminado veo también la importancia de conocer un tema a nivel mundial, la experiencia de vivir en otra cultura y las posibilidades globales del tema de investigación que he escogido.

3. ¿Qué habilidades debe tener un investigador en el campo en el que usted se desarrolla?

Creo que las habilidades son similares a otros campos de investigación: conocer el estado de la investigación en el mundo en un campo específico, tener en claro el tipo de aportes que uno puede hacer en dicho campo y hacer el trabajo de laboratorio necesario, es decir, identificar el problema y sus posibles soluciones, probar algunas de ellas mediante discusiones o prototipos, hacer pruebas sobre las bondades de la solución escogida y publicarlas. Esta ultima parte es muy importante para mantenerse "vivo" desde el punto de vista de investigación.

4. ¿Cómo es el campo laboral para un investigador?

En el país es bastante reducido: En mi área se reduce a las Universidades que hagan algo de investigación, ya que las empresas en el país no utilizan estas tecnologías en sus procesos productivos y si lo hacen, importan soluciones ya hechas. Es un poco complicado también en las Universidades, ya que necesitas una comunidad de personas con los cuales discutir ideas y desarrollar proyectos. Dichas comunidades están apenas naciendo en algunas Universidades del país.


Si desea conocer más sobre este proyecto de investigación contacte a: Pablo Figueroa al correo electrónico: pfiguero@uniandes.edu.co


Nombre: Carlos Guillermo Páramo Bonilla
Edad: 33 años
Estudios: Antropólogo de la Universidad Nacional. Actualmente está terminando la Maestría en Antropología Social en la misma institución.
Actividad Actual: Profesor de medio tiempo de la Carrera de Antropología de la Universidad Externado de Colombia y profesor ocasional de la Universidad Nacional (Antropología) y la Pontificia Universidad Javeriana (Música).


1. ¿Cuál es su tema de investigación y cuáles cree que son sus principales aportes?

Mi tema de investigación es La vorágine de José Eustasio Rivera interpretada como mito. A mi juicio, esta magistral novela es mucho más que la iniciadora de la "literatura de la selva" en América Latina. Busco demostrar que allí aparecen y son puestos en un sinnúmero de relaciones todos los temas simbólicos que surgen a partir del encuentro de Occidente con la selva.

Si bien ya con anterioridad se ha aventurado la idea de leer "La vorágine" como mito, este tipo de ejercicio nunca ha sido realizado a cabalidad. Supongo que, entre otras razones, porque aún no concebimos que un autor colombiano haya podido producir una de las obras más originales de toda la literatura moderna universal. Más aún, esta aproximación aún no se ha ensayado desde la Antropología.

2. ¿Por qué decidió trabajar como investigador?

Yo decidí trabajar como investigador porque siento la vocación, así como también siento la de ser docente. En cierto sentido, como quien pinta o compone música, puedo decir que me desempeño como investigador, desde muy niño, cuando hacía los primeros intentos por organizar el mundo por mi propia cuenta y conforme a mis propias interpretaciones. Pero, para ser más preciso, lo supe con seguridad apenas ingresé a la Universidad y en concordancia, busqué vincularme desde el primer semestre a proyectos de investigación en curso. De allí hasta acá, ya llevo catorce años.


3. ¿Qué habilidades debe tener un investigador en el campo en el que usted se desarrolla?

Creo que hay dos tipos de habilidades. La primera es la habilidad para adquirir todos los instrumentos y formas de conocimiento que se consideren necesarios para establecer las relaciones. Me explico: en una investigación como la mía, no basta con leer teoría sobre el mito o teoría antropológica o literaria, sino aproximarse al problema desde todos los puntos de vista que voy sintiendo que pueden ayudarme a completar el cuadro: a la filosofía, la teología, la geografía o la botánica.

También hay que ser autocrítico y muy honesto consigo mismo y con el conocimiento al cual supuestamente se ama, para saber que la verdadera investigación no debe estar sujeta a la publicación o a los títulos académicos. Para mí lo fundamental es creer en lo que se hace. No hay nada más trágico que perder la fe, así la remuneración sea la ideal.

De igual forma, una cualidad de todo investigador es la capacidad de ser a la vez generoso y agradecido. Generoso para compartir (y por ende confrontar) lo que se sabe o descubre. Agradecido para reconocer todos aquellos a quienes debemos lo que sabemos, o que nos pusieron sobre una pista, incluso si esta al final no nos llevó a alguna parte.


4. ¿Cómo es el campo laboral para un investigador?

El campo laboral para un investigador sigue siendo muy azaroso y en Colombia, en la mayoría de los casos, el campo ideal es la Universidad. Creo que aún faltan muchas plazas y, sobre todo, consciencia de que la investigación es un valor y un potencial en sí mismo e incluso un elemento de soberanía nacional. Hay demasiado énfasis en la rentabilidad de las investigaciones. En mi caso, estoy convencido de que hay un interés social (de consecuencias por lo demás insondables) en demostrar que "La vorágine" es el gran mito de Occidente. ¿Pero a quién puede parecerle rentable llegar a esa demostración?

Es así como el campo laboral de un investigador implica muchas veces hacer cosas que lo sustraen de su investigación (proyectos puntuales, dictar clases, etc.). De ellos considero que el mejor de todos es la docencia, pues ésta implica un continuo diálogo, no sólo con los estudiantes sino con uno mismo. Obliga a poner en claro las ideas que sólo se tienen esbozadas. Si se comparte la pasión por la investigación y la docencia, como en mi caso, creo que el panorama es fundamentalmente feliz, aunque siempre se lleve sobrecarga de responsabilidades.

Si desea conocer más sobre este proyecto contacte a: Carlos Paramo, Correo electrónico: histomusica@yahoo.com.mx

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Programa Jóvenes Investigadores de Colciencias

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