En la actualidad la ciencia y la tecnología juegan un papel fundamental para el desarrollo de cualquier sociedad. En esta medida, proporcionar educación científica básica y temprana es clave para dotar a los alumnos de las herramientas que les permitan entender la complejidad de la realidad contemporánea. La educación científica oportuna y con calidad hace posible el desarrollo y la aplicación de la ciencia; pues incentiva la pregunta, la curiosidad, el deseo de aprender, la búsqueda planeada y sistemática de soluciones y repuestas, la capacidad de relacionarse con los adelantos científicos y tecnológicos de manera eficaz y al mismo tiempo crítica. Con una formación adecuada y pertinente para lograr estas competencias enfrentaremos el futuro con mayor seguridad y ganaremos una visión más amplia; el cambio climático, la contaminación, la modificación genética, la escasez de agua, la protección ambiental, el desarrollo sostenible, la biodiversidad, la identidad histórica y cultural, la regionalización, los comportamientos humanos individuales y colectivos son hechos que enfrentan personas y gobiernos, que plantean retos y que requieren sujetos capaces de comprenderlos y de tomar las decisiones adecuadas para resolverlos. |