Una madrugada de enero de 1940, dos jóvenes bogotanos enamorados de una misma muchacha, que se ganaba la vida trabajando de modista, se enfrentaron a cuchillo en una pequeña fonda del barrio Las Cruces. La pelea empezó en el negocio de la loca Carmen y terminó sin muertos ni heridos graves, varias cuadras más abajo. Al día siguiente, en la sección judicial de El Tiempo, el duelo fue reseñado por un periodista que tituló así su crónica: «Dos poetas de arrabal se baten por rivalidades sentimentales» . El párrafo de entrada decía: «Bajo las débiles luces anaranjadas de un farol municipal se batieron al amanecer de ayer dos poetas de arrabal. Los enmohecidos aceros de antiguos yataganes se cruzaron frente a la mutilada estatua de La Libertad...». |