Con este texto me propongo poner en discusión algunos de los puntos de debate del reciente Foro realizado por ASCOFADE -Asociación de Facultades de Educación- el pasado 15 de agosto en la ciudad de Bogotá, además de algunos elementos que emergen de mi reflexión sobre la evaluación en la Universidad.
Se tejen opiniones, informaciones, imaginarios, contenidos, ideales y propósitos, de profesores y estudiantes en torno a factores sustantivos que ponen la evaluación en el centro de un discurso académico que quiere ser despojado de intervenciones, unas veces sutiles otras con fuerza arrolladora, que contaminan el concepto y lo hacen cargar con asuntos que no le son propios y lo desfiguran hasta confundirse con mecanismos de control e intimidación o con desplazamientos que lo reducen a pruebas inocuas para simular procesos de seguimiento y comprobación. |