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El 1 de diciembre de 1979 los colombianos pudieron ver en sus pantallas las cosas tal y como eran. El blanco y negro quedó atrás. El color del vestido del entonces presidente Julio César Turbay, cobró un aire de popularidad y se convirtió en el centro de atención de su discurso televisivo. Había llegado la era del color a Colombia.
Acto seguido, la programadora Audiovisuales inauguró el programa Aquí Colombia, realizado especialmente para el lanzamiento de la televisión a color. La diversidad cultural y las diferencias regionales del país se vieron nítidamente reflejadas en la pantalla chica.
Sin embargo, ver imágenes a color no era un privilegio generalizado, pues los televisores debían tener unas características especiales y los equipos no eran suficientes para cubrir este nuevo servicio. La segunda cadena, el canal educativo y las estaciones locales como las de San Andrés y Leticia continuaron en blanco y negro durante los siguientes tres años.
En enero de 1982, el director de Inravisión, Mario Madrid-Malo anunció que antes de finalizar el mes, la televisión a color llegaría al 100% de la población. Además, la segunda cadena empezaría a tener cobertura nacional y cubriría la Costa Atlántica, los Santanderes, la Región Central, Antioquia, Valle y Caquetá.
Fue en este mismo año cuando la programación educativa entró en la era del color. Más de 100 programas para los cursos tercero y cuatro de primaria, cinco documentales sobre algunas regiones del país, 22 cursos de francés para adultos y 12 cursos de francés con títeres para niños llegaron a las casas con una nueva imagen.
Coloreando el mundo
1979, Calidad y originalidad
Los nuevos programas aparecieron con el color: Revivamos nuestra historia, de Eduardo Lamaitre. Quién sabe lo que usted no sabe, de Alfonso Castellanos, El programa Colcultura, en cabeza de Hernán Castrillón y el de Abelardo Forero Benavides, así como el concurso Cabeza y cola.
1980, Yuruparí y opinión pública
Bajo la dirección de Gloria Triana, el programa Yuruparí demostró que existía una nueva forma de hacer televisión cultural y de rescatar las tradiciones colombianas. El Noticiero 24 Horas, en cabeza de Javier Darío Restrepo, se posesiona con fuerza y se caracteriza por su equilibrio, buena edición, manejo de cámaras e informes periodísticos con estilo propio. Los televidentes empiezan a comunicarse con grandes funcionarios y personajes del país a través del programa Aquí entre nos, que impone la modalidad de las preguntas al aire a través de llamadas telefónicas. El proyecto estuvo en cabeza de Alfonso Castellanos.
1984, La primera protesta
En el aniversario número 30 de la televisión en Colombia, la baja producción de programas nacionales fue motivo de descontento en la teleaudiencia. Pequeños Gigantes, Dejémonos de vainas y un especial sobre la reconstrucción del asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, realizado por la programadora Eduardo Lemaitre, fueron los más destacados.
1985 y 1986, Llegó el cable
La televisión por suscripción llegó al país. En principio el servicio fue prestado en seis ciudades del país y la programación nacional debería representar el 5%. El 11 de agosto se inaugura el canal regional de Teleantioquia.
1988, Premiados
Ver para Aprender recibe un reconocimiento como el mejor programa infantil del año. Héctor Alarcón recibe el Premio Simón Bolívar en la categoría de Director Cultural por el programa El profesor Yarumo. El 3 de julio de 1986 inauguran Telecaribe.
1989, Audiovisuales y política Audiovisuales se caracteriza por producir algunos programas de gran contenido cultural: Por las rutas de Colombia, en coproducción con la Corporación Nacional de Turismo, Caminos de la Ciencia en Colombia, realizada por el ICFES en colaboración con el FEN y Colciencias y el programa infantil Imagínate, que ganó un premio internacional.
Las campañas políticas invadieron las imágenes de la televisión en el inicio de la década de los 90. La situación de orden público obligó a los candidatos a desplazar la plaza pública a la pantalla chica. Los 13 candidatos presidenciales tuvieron espacios de 15 minutos para promoverse.
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