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Ser educador rural, una vocación de servicio

Jorge Alirio Echeverry Tamayo es el autor de este realto. Trabaja como coordinador en la institución educativa Eduardo Santos, Sede Pedro J. Gomez, de Medellín, Antioquia.

Autor: Jorge Alirio Echeverry Tamayo

Los primeros rayos de luz, que anuncian la llegada de un nuevo día, producen efectos fantasmagoricos sobre los arbustos, matorrales y montículos de tierra, cubiertos por la niebla a la vera del camino real, dan la apariencia de ser pequeños hombres con grandes sombreros acurrucados en cada uno de los recodos del trayecto.

El día comienza muy temprano para el maestro rural que emprende su largo camino hacia su escuela, se levanta antes de que los pajaros inicien con su primer trino, se debe madrugar para salir en la escalera del lechero, que sale del pueblo a las tres o cuatro de la mañana a recoger la leche producto del primer ordeño, luego toca caminar tres, cuatro o cinco horas (en el mejor de los casos) para llegar al sitio de labores semanales.

En el verano el camino del educador del campo se ve matizado por los hermosos colores de las mariposas, las avispas, las moscas, los pensamientos se acompasan por las notas musicales de los grillos, chicharras, que se reúnen en los hondos canelones a libar un poco de los minerales sobrantes de la evaporación de las aguas filtradas de las montañas, del rocío mañanero o simplemente el producto de lluvias anteriores, los turpiales y los mirlos se aprovechan de esta gran bonanza, es hermoso el espectáculo de las aves alimentándose de la variedad de insectos que los saladeros les ofrecen, los senderos también se encuentran aromatizados por las flores que iluminan el verde paisaje. El grato calor de la mañana mitiga el paso del viajero por estas tierras polvorientas.

En el invierno los caminos se transforman en arroyos que arrazan a su paso pedruscos, palos, ramas y lodo depositandolos en los recodos del camino, estos arroyos se convierten en fuertes corrientes de agua, se mueven con fuerza titanica, arrazando con esta fuerza descomunal a los viajeros que osan interferir su camino. Estos lodazales llegan a profundidades tales que las bestias de carga se ven en dificultades para sobre pasar el nivel que les llega hasta los arreos.

En el camino se le unen al maestro sus alumnos, niños y niñas de andar descalzos, con su tez morena teñida por las arduas jornadas bajo el sol, la llegada a la escuela está precedida por la alegria, la algarabia y el bullicio de la vereda por sentir nuevamente la presencia del maestro. comienza el día escolar con los saludos de rigor, la oración primera, el estricto aseo, la revisión de la tarea.

Se da comienzo a las multiples labores del educador de escuela rural unitaria, es el administrador, director y profesor de cinco grupos, cocinero del restaurante escolar, de su propia alimentación, aseador, celador, curador de todos los viejos cachivaches que componen la dotación de la escuela, lider comunal, padre y madre de sus hijos adoptivos, en las tardes es el consejero, arregla matrimonios, casa viudas, organiza noviazgos, es el que sabiamente supervisa los animales de patio, el que receta remedios para las bestias de pastoreo, el que organiza los bingos y basares, que tanto agradan a el corregimiento de San Pascual, pues es el momento oportuno de encontrarse con los viejos amigos, al igual que es aprovechado para organizar la reunión de la Acción Comunal, por supuesto No puede faltar como preámbulo a la fiesta el momento más sublime, la santa misa, donde el profe hace los honores de monaguillo.

En esta faena, labor de titanes, pasa sus días el educador de nuestra historia, un Peregrino, nacido en la bella ciudad de Pereira, que debido a los vaivenes del destino hoy se encuentra laborando en el sector rural de nuestra Antioquía la grande, ahí donde las cimas de las montañas se besan con las nubes, donde al alzar la vista el horizonte se pierde entre los cerros, es en este lugar donde el tiempo se detuvo pues la Escuela Rural Bellavista es una casona vieja construida en tapia, rodeada de vegetación, en un hermoso paraje en medio de la cordillera Occidental, perteneciente al municipio de Cañasgordas.

Es de admirar como estos verdaderos profesionales de la educación se multiplican de tal forma, para demostrar un excelente rendimiento a las grandes demandas de la modalidad de escuela rural nueva unitaria.

¿Quién es el autor?

Jorge Alirio Eheverry trabaja en la institución educativa Eduardo Santos como coordinador.

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Características
Idioma
Es
Derechos de uso
Reconocimiento no comercial Reconocimiento no comercial
Fecha y hora de publicación
29/08/2004 12:40
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