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¡No le encuentro sentido a los Mentefactos! Dijo desprevenidamente la "profe" Isaura sin percatarse que detrás suyo estaba escuchándola el profesor de la Fundación Merani quien había llegado para explicarles el nuevo método. "Me dio mucha pena con él, pero expresé lo que pensaba en ese momento" dice contando una de las tantas anécdotas, producto de este proceso de "cambio de casette" como ella misma le llama.
Con el tiempo entendió que los Mentefactos no le dificultarían la vida: la harían una mejor maestra. Mentefacto es una herramienta de pedagogía conceptual en la que se plasman los conceptos de forma organizada. Con éstos y ayudada de mapas conceptuales, flujo gramas y cuadros comparativos, evita las extensas, lineales y agotadoras clases.
"Es paradójico pero al comienzo era yo más reacia al nuevos sistema que los mismos estudiantes". Y es que Isaura Pacheco, ha dedicado 15 de sus 39 años a la enseñanza de las Ciencias Naturales y cuando llegó a esta institución pública estaban en plena transición y le tocó incorporarse a los cursos que la Fundación Merani estaba impartiendo a los docentes en una etapa de acompañamiento.
"Romper esquemas no es nada fácil", dice Isaura al tiempo que explica que su método de enseñanza durante muchos años consistía en utilizar el modelo tradicional, es decir, la enseñanza vertical, donde el estudiante era solo un receptor. Después de muchas equivocaciones y de un acercamiento más estudioso al sistema, Isaura asegura que se siente a gusto y que cada día le encuentra nuevas bondades al modelo, entre ellas, la posibilidad de reestructurar el currículo de ciencias naturales.
Isaura es licenciada en Ciencias Naturales con un Postgrado en Edumática y aunque reconoce el éxito del programa porque "los muchachos aprenden más fácil", admite que "las condiciones de pobreza son un gran obstáculo".
Las directivas de la Institución Maria Auxiliadora de Galapa, - INEMA - emprendieron en el 2002 un completo proceso de reestructuración con el apoyo de la Fundación Promigás que que tenía como objetivo primordial mejorar la calidad educativa de la Institución. El proceso incluía un Programa de Excelencia Académica dinamizado por la Fundación Alberto Merani que implicó un cambio de raíz en cuanto a métodos de enseñanza.
Edna Acosta coordinadora del Programa de la Fundación explica que en un principio a los docentes les parece extraño entrar en nuevos esquemas. "Ellos se preguntan que si han hecho toda la vida las cosas de una manera, ¿por qué cambiar ahora?" pero cuando entienden que es un modelo pensado para desarrollar competencias, el cambio se da en un 100 % y eso depende de la actitud positiva de cada uno" explica.
Carmen Salcedo, rectora del INEMA, adelantó en compañía de la comunidad educativa este proyecto para mejorar la calidad educativa. "Al comienzo fue duro porque el ritmo de trabajo se duplicó, los docentes se capacitaban en una jornada y trabajaban en la otra", dice.
Los esquemas de planeación y diseño de clases con el que venían los docentes no permitían improvisaciones. "Se cambió el tipo de autoridad profundizando en la exigencia a los estudiantes para llevarlos a realizar procesos sin ser autoritarios ni ir al otro extremo de dejarlos sin guía. Los estudiantes empezaron a manejar nuevos instrumentos para interpretar, argumentar y proponer; es interesante verlos manejando flujo gramas y mentefactos" agrega Carmen.
Acosta asegura que durante los 3 años que lleva el programa el INEMA ha sido una de las Instituciones que más disposición ha mostrado. "Aunque las sesiones con ellos terminaron, ellos continúan capacitándose constantemente". Edna aclara que la Fundación no obliga a adoptar el método de pedagogía conceptual, pero muchas se quedan con el sistema al comprobar las ventajas que tiene.
Para los estudiantes el cambio tampoco fue sencillo. "Al comienzo les parecía aburrido, y me decían ¡ahora sí nos van a volver locos!, pero hoy en día algunos de ellos han adquirido cierta destreza y me ayudan con los nuevos estudiantes, los cuales desconocían los mentefactos. Las clases son más dinámicas y productivas y no dan oportunidad para la distracción y la vagancia" afirma Pacheco.
Esto lo corrobora Alejandra Rocha de 12 años y estudiante de séptimo grado de la Institución "antes sólo era escribir, escribir y escribir, ahora las clases se me hacen más fáciles. Nos dan un tema y nosotros mismos lo desarrollamos, es más chevere" dice.
El colegio INEMA está ubicado en uno de los barrios más pobres del municipio y es una escuela que recibe niños de toda índole: población vulnerable, desplazados por la violencia, niños con deficiencia cognitiva o con necesidades educativas especiales. Con cuatro sedes, tiene 2500 alumnos, la mayoría de estratos 1 y 2, provenientes de famillas disfuncionales y que viven en extremas condiciones de pobreza.
"El nuevo modelo requiere mucho trabajo en la casa con documentación anexa y ellos no tienen muchas veces plata para comprarlos" explica Pacheco, para quien esta situación de vulnerabilidad le permite ingeniarse nuevas formas para que los alumnos no se queden sin la lección. "Si ellos no pueden leer por fuera, pues me dedico más acá en el aula, les doy técnicas de estudio y no hago evaluación hasta no estar segura de que la mayoría me haya entendido. La idea no es rajarlos".
Con este empeño llega diariamente a contarles a los alumnos de noveno sobre el cuerpo humano y sus sistemas "ese es el tema preferido de todos, especialmente el sistema reproductor. Es lógico, les despierta mucha curiosidad". Esta temática y la genética mantienen a sus estudiantes sin pestañear en las clases porque como dice Isaura les encanta saber por qué se parecen a sus papás o sus abuelos.
Pese a entender las limitantes del entorno, Isaura y toda la comunidad educativa decidieron hacer del cambio la mejor herramienta para tratar de mejorar las condiciones de vida de cientos de niños y jóvenes costeños. No fue fácil, toda transformación necesita tiempo y dedicación, "pero se puede lograr" dice con optimismo mientras se nota en ella la certeza de quien sabe que en el fondo, sus alumnos siempre le brindarán mucho más de lo que ella les puede enseñar.
- La Experiencia de cambio del Colegio María Auxiliadora de Galapa fue seleccionada como experiencia exitosa en Competencias Ciudadanas. Su trabajo aparece reseñado en el libro "Quince Experiencias y una Más". Para conocer más sobre éste proceso haga clic aquí
- Si desea comunicarse con el Colegio María Auxiliadora de Galapa- Atlántico puede llamar al 5 30 86022
- Programa de Excelencia Académica Fundación Merani en Bogotá. Tel: 6298377
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